Nissan avanzó que invertirá alrededor de 191.000 millones de euros al cambio en la compra del 34% de Mitsubishi Motors, convirtiéndose de este modo en el principal accionista del fabricante, después del escándalo de Mitsubishi respecto a los datos falsificados de rendimiento de combustible.

Esta compra, en la que ambas compañías ya están trabajando en un vehículo, podría dar lugar a un reajuste de la industria automoción japonesa, actualmente compuesta por ocho fabricantes de automóviles.

“Nissan se compromete a preservar la marca Mitsubishi Motors”, expresó el presidente ejecutivo de Nissan, Carlos Ghosn, antes de agregar que van a ayudar a la empresa a los retos que se le plantean, “en particular la restauración de la confianza del consumidor en el desempeño de economía de combustible”.

Mitsubishi está luchando ante la disminución de las ventas y los costes crecientes después de admitir en abril de falsificación de los datos relativos a la economía de combustible en al menos cuatro modelos de mini coche vendidos en Japón. De hecho, dos de los modelos fueron fabricados por Mitsubishi y se venden con el nombre comercial de Nissan.