Bosch abre en Dresde (Alemania) una de las fábricas de obleas más modernas del mundo. Máquinas altamente automatizadas y totalmente conectadas y procesos integrados, combinados con métodos de inteligencia artificial (AI) convertirán esta planta en una fábrica inteligente y pionera en la Industria 4.0. En presencia virtual de la canciller alemana, Angela Merkel, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, y del ministro-presidente de Sajonia, Michael Kretschmer, esta localización se inauguró oficialmente el pasado 7 de junio.

Después de comparar emplazamientos en todo el mundo, Bosch se decidió por Dresde, en el estado de Sajonia, como localización para su fábrica de obleas. “Silicon Saxony” es la ubicación de microelectrónica más grande de Europa y la quinta más grande del mundo. Uno de cada tres chips fabricados en Europa se produce aquí.

Bosch fabrica obleas chips 2

La compañía está invirtiendo aproximadamente mil millones de euros en esta localización de alta tecnología, la mayor inversión en los más de 130 años de historia de la empresa. La producción en Dresde comenzará en julio, seis meses antes de lo previsto. Desde ese momento, los semiconductores fabricados en la nueva planta se instalarán en las herramientas eléctricas de Bosch. Para los clientes de la industria automovilística, la producción de chips comenzará en septiembre, tres meses antes de lo planificado. Además, en sus 72.000 metros cuadrados de superficie ya se encuentran trabajando 250 personas. Se espera que la plantilla crezca a unos 700 empleados, una vez que se hayan completado los trabajos de construcción.

Desde 1958, Bosch fabrica componentes semiconductores. Y desde 1970, la planta que la compañía tiene en Reutlingen ha estado produciendo componentes especiales que no están disponibles comercialmente. Solo en sus fábricas de obleas de Reutlingen y Dresde, Bosch ha invertido más de 2.500 millones de euros desde que, en 2010, se introdujo la tecnología de 200 milímetros. Además, se han invertido miles de millones de euros en el desarrollo de la microelectrónica.

Bosch fabrica obleas chips 3

En forma de microchips, los semiconductores se encuentran en casi todos los dispositivos técnicos: en teléfonos, televisores y pulseras de fitness. Y sin semiconductores, los automóviles no funcionarían, ni hoy ni en el futuro. En 2016, cada vehículo nuevo en todo el mundo equipaba de media más de nueve chips de Bosch, en dispositivos tales como la unidad de control del airbag, el sistema de frenos o el de asistencia al aparcamiento. En 2019, esta cifra ya era de más de 17. En otras palabras, su número se ha duplicado en unos pocos años. En los próximos años, los expertos esperan ver el mayor crecimiento en los sistemas de asistencia al conductor, de información y entretenimiento y en la electrificación de la propulsión.

Según la ZVEI, en 1998 el valor de la microelectrónica en un coche nuevo era de 120 euros. Para 2018, este valor había ascendido a 500 euros y, en 2023, se espera que supere los 600 euros. Esto significa que los semiconductores son un área de crecimiento para Bosch.