El nuevo centro técnico europeo en Munich (Alemania) pretende aumentar las capacidades de KYB para desarrollar componentes de automoción, tanto para los fabricantes de equipos originales como para el mercado de posventa, y mejorar el soporte técnico ofrecido a los clientes.

“Estoy encantado con la apertura de este nuevo centro técnico”, asegura el vicepresidente de KYB Europe, Mike Howarth. “Fortalecerá nuestra atención al cliente y el desarrollo de nuevos productos, aumentando nuestro compromiso de ser el mejor proveedor para nuestros clientes fabricantes de equipos originales y del mercado de posventa de Europa”.

Las instalaciones, que abrieron sus puertas el pasado 3 de abril, funcionará como sucursal de KYB Europe, sumándose a las nueve sucursales y cinco fábricas que posee en el continente.

El centro trabajará para mejorar aún más la reputación de la que KYB goza por el empleo de tecnologías pioneras en el mercado de las suspensiones. Así lo ha demostrado recientemente al desarrollar, junto a PSA, los amortiguadores hidráulicos progresivos usados en el nuevo Citroën C5 Aircross, que están recibiendo “extraordinarias críticas”, según la empresa.