La correcta gestión de los residuos en los talleres mecánicos no solo es necesaria para mantener el lugar de trabajo en buenas condiciones higiénicas, sino también para cumplir con los objetivos de reducción de impacto ambiental y sostenibilidad. Los talleres de automoción son considerados por la reglamentación actual como productores de residuos. Algunos de estos desechos producidos son, además, clasificados como tóxicos y/o peligrosos, con lo cual resulta fundamental su correcta clasificación y tratamiento, siguiendo criterios de responsabilidad y un protocolo de actuación con respecto a su almacenaje, etiquetado y reciclado.

En este sentido, la red Confortauto Hankook Masters, en el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), quiere dar a conocer el importante papel que cumplen los talleres mecánicos en relación a las buenas prácticas ecológicas, siendo un punto limpio ejemplar de reciclaje que, a través de su compromiso medioambiental y correcta gestión de los residuos, contribuye a los principios, objetivos y beneficios de la economía circular.

“Si no se hiciera un correcto tratamiento de los neumáticos usados, de las baterías o del aceite desechado de los vehículos, estos residuos tendrían un efecto perjudicial para el planeta, contaminado el aire, la tierra, el agua y degradando el medio ambiente en general”, destacan desde la enseña. “Es un hecho que la emergencia climática necesita del compromiso de todos; por este motivo y en coherencia con su responsabilidad social corporativa, los talleres Confortauto siguen una política comprometida hacia el medio ambiente a través de su actividad diaria”.

Dentro del plan de gestión de residuos en el taller mecánico, Confortauto gestiona la recogida y tratamiento de los residuos generados con empresas especializadas y autorizadas para este fin. La red aplica un estricto protocolo en cuanto al manejo de los residuos sólidos y líquidos reciclables. A través de su correcta gestión han contribuido al reciclaje en España de miles de neumáticos fuera de uso, de toneladas de aceite usado y de baterías, preservando así el medio ambiente, ahorrando energía y optimizando recursos materiales.

Los neumáticos tardan hasta mil años en descomponerse pero, a través de su reciclado o renovado, se les da una segunda vida, evitando que acaben abandonados en la naturaleza o en vertederos, con el consecuente impacto ambiental que implica su degradación química o su quema ilegal. Por su parte, los lubricantes son uno de los residuos más peligrosos para la naturaleza, puesto que un litro de aceite usado puede contaminar hasta un millón de litros de agua, emitir gases muy tóxicos si es quemado o si es vertido en la tierra puede perjudicar su fertilidad y contaminar sus aguas superficiales y subterráneas. También destacan desde Confortauto la importancia del reciclaje de las baterías usadas, lo cual reduce el impacto ambiental de su producción y de la extracción de las materias primas que las componen, especialmente del plomo.