Con el cambio hora del pasado fin de semana, Bridgestone, fabricante mundial de neumáticos y productos de caucho, recomienda cambiar las cubiertas de verano a invierno. Ante unas temperaturas más bajas, incluso cuando no hay nieve, los neumáticos de verano son menos eficientes mientras que los de invierno tienen un mejor comportamiento.

 

La conducción en invierno puede ser intimidante y peligrosa. Un menor agarre significa una mayor distancia de frenado, menos control, más dificultad de manejabilidad y un mayor riesgo de choque. Y a medida que las condiciones invernales se vuelven más y más impredecibles, cambiar a neumáticos de invierno, que están especialmente diseñados, y saber cómo manejarlos, es más importante que nunca.

Idealmente, los neumáticos de invierno deberían ser utilizados desde octubre hasta Semana Santa, que es cuando las temperaturas bajan tradicionalmente. Escoger los neumáticos de invierno antes de estas fechas significa poder elegir entre una amplia selección y evitar así los retrasos cuando ya el invierno ha entrado de lleno.

En los neumáticos de invierno, tanto los diseños de los compuestos como de la banda de rodadura, están mucho mejor adaptados a las condiciones invernales, y ofrecen una seguridad, agarre y comportamiento en nieve, hielo, aguanieve y también en superficies mojadas y carreteras congeladas sumamente mejores.