La Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), en colaboración con las empresas Gestión Medioambiental de Neumáticos (GMN) y COMSA, han conseguido producir un material aislante para edificios realizado con la fibras textiles de neumáticos fuera de uso (NFU).

El producto final reciclado es, según los investigadores de la UPC, técnicamente equivalente a los que se utilizan hasta ahora para aislar los edificios térmica y acústicamente, compuestos por lana de roca y de vidrio, pero resulta más barato, y puede suministrarse en forma de saco o de placas, de acuerdo con las necesidades de la empresa que vaya a utilizarlo.

Este nuevo invento abre el camino hacia la reutilización total de los neumáticos, ya que hasta ahora se reutilizaba el caucho y el acero, pero no las fibras textiles, que solían terminar en algún vertedero.

Según los investigadores, los materiales aislantes convencionales tienen un coste aproximado de 6,2 euros por metro cuadrado con lana de roca y de 3,8 euros con lana de vidrio, mientras que el coste del nuevo material es inferior, además de poseer una capacidad aislante “similar o superior” a los anteriores.

El proyecto, que ha contado con financiación del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad a través del programa INNPACTO, ha sido desarrollado por Lluis Gil, del Laboratorio para la Innovación Tecnológica de Estructuras y Materiales (LITEM), Xavier Cañavate, del grupo de investigación POLQUITEX, ambos de la UPC en el campus de Terrassa, que además ha contado con la colaboración de Teresa Vidal, del grupo de investigación en ingeniería papelera Celbiotech de la misma universidad.