En su visita a Perú, el Papa Francisco ha sufrido un ligero percance consistente en un pinchazo en uno de los neumáticos de su “Papamóvil”, que le ha obligado a echar pie a tierra y cambiar de vehículo.

Durante el traslado del aeropuerto de Lima al palacio presidencial, el improvisado “Papamóvil”, un Fiat 500, ha sufrido una perdida repentina de presión en su neumático delantero derecho, que le ha obligado a detenerse junto a su nutrida comitiva, demostrando que los Pontífices también están sujetos a las incidencias de la carretera.

El Sumo Pontífice ha sido trasladado rápidamente a un coche blindado y acto seguido ha sido acompañado a un tercer vehículo, sin más incidentes. Desde que comenzó su pontificado, el Papa Francisco ha prescindido de las limusinas blindadas usadas por sus predecesores y prefiere moverse en coches más sencillos, tanto en Roma como en sus viajes al extranjero.