La estrecha cooperación entre la electrónica y el equipo de desarrollo de neumáticos de Continental siguen dando resultados, como lo demuestran los futuros sensores de presión de neumáticos, capaces de detectar si es necesario un cambio de neumáticos debido a una profundidad del dibujo insuficiente.

En palabras de Andreas Wolf, jefe de la unidad de negocio Body & Security, "no es cuestión de azar que los legisladores de todo el mundo hayan definido una profundidad mínima de rodadura del neumático para una conducción segura".

"Nos enorgullece que en el futuro seamos capaces de leer electrónicamente y con precisión la profundidad del dibujo gracias a la ayuda de sensores insertados en los neumáticos", agregó seguidamente.

El software inteligente lo hace posible, pues calcula la profundidad del dibujo en función de los cambios graduales en la rodadura de los neumáticos. En este sentido, el sensor de presión in-tire deduce las características de rodadura basándose en las variaciones sufridas por la deformación del neumático.

Se prevé que esta nueva función esté disponible a partir de 2017 en los nuevos modelos de vehículos equipados con sistemas de monitorización directa de presión de neumáticos (TPMS) de Continental (Sistema de Información electrónica de Neumáticos, eTIS).

Para desarrollar este novedoso sistema de detección electrónica de la profundidad del dibujo, los ingenieros de Continental se han fundamentado en el cambio gradual de las características de rodadura de un neumático durante un largo período de tiempo.

Con la introducción de los primeros sensores de presión de neumáticos de Continental en 2002, el punto de unión más importante entre el vehículo y la carretera, el neumático, se hizo inteligente.

Desde entonces, los sensores de presión de neumáticos han sido capaces de proporcionar la información de la presión instantánea de los neumáticos y advertir a los conductores si la presión de los neumáticos era demasiado baja.

A partir de noviembre de 2014, será obligatorio un sistema de monitorización de presión de neumáticos para los turismos de nueva matriculación en la Unión Europea (clase de vehículo M1).

Los sensores en los neumáticos pueden ayudar a asegurar una presión óptima de inflado, lo que amplía la vida del neumático, reduce el consumo de combustible y, en consecuencia, reduce las emisiones de CO2.

Continental se basa en estos sistemas de medición directa con indicador preciso de la presión. Mediante estos sistemas, un sensor lee la presión de los neumáticos, ya sea en la válvula o directamente debajo de la banda de rodadura.