La falta de repuestos como consecuencia de las trabas a las importaciones impuestas por el gobierno argentino ha provocado demoras en las reparaciones de los vehículos, que van desde una semana hasta meses y un aumento del precio de las reparaciones de, en algunos recambios, hasta el 200% en comparación a los precios de principios de año. A las trabas arancelarias hay que añadir el aumento de los robos de coches porque las piezas se venden caras en el mercado negro, aseguran en el diario platense El Día.

No existe distinción de marcas a la hora de enumerar la falta de piezas aunque en los talleres aseguran que aquellos vehículos que no se fabrican en Argentina prácticamente no tienen reposición.