La demanda de coches eléctricos en el mundo se ha disparado por once desde 2011, gracias en gran medida al empuje de los mercados de China y Europa.

Este rápido desarrollo era, de algún modo, esperado, ya que los gobiernos han apoyado estas tecnologías, especialmente incentivando la adquisición de coches eléctricos, obligados por los problemas medioambientales que viven las grandes ciudades.

En 2015, las ventas globales de este tipo de vehículos crecieron un 80%, alcanzando las 565.000 unidades. Se trata de un salto cuantitativo muy importante, si tenemos en cuenta que en 2011 estas matriculaciones sólo llegaban a 50.000 vehículos vendidos en todo el mundo.

El mercado ha sido impulsado de manera muy latente en China, donde la demanda se ha disparado en los últimos años, desde las 5.200 matriculaciones registradas en 2011 hasta las más de 200.000 de 2015.

El año pasado estas ventas se dispararon un 245%, haciendo que China represente en la actualidad el 38% de todas las ventas de coches eléctricos que se registran en el mundo.