Ahora se está celebrando el Salón de Nueva Delhi, donde numerosas marcas están presentando sus novedades para un mercado cada vez más importante. El mercado indio cayó 300.000 unidades en 2013, desde 2,6 millones a 2,3, y aun así, casi cuadruplicó las ventas del mercado español del año pasado. La bajada se interpreta como un pequeño descanso previo al asalto de la barrera de los tres millones. Este objetivo podría alcanzarse en 2015 y algunos expertos anuncian un crecimiento exponencial hasta los nueve millones de unidades en 2020.

India se postula como cuarto mercado mundial en la próxima década, solo por detrás de China, Estados Unidos y Japón. Hasta ahora, los líderes del mercado son la alianza indio-japonesa formada por Maruti y Suzuki, que dominan desde hace décadas y concentran casi un 45% de las ventas. El éxito de sus coches pequeños, con una variada gama de modelos de menos de cuatro metros de longitud (por encima de este tamaño el impuesto de los automóviles pasa del 12% al 24%, a lo que hay que sumar después un IVA del 10 al 20% según cada estado) muestra el camino a los recién llegados. De hecho, el pequeño Suzuki Alto, que se vende desde unos 2.500 euros, es el líder de ventas en India con 250.000 unidades y su hermano el Swift, más grande y caro, suma otras 220.000 unidades. Entre los dos, copan el 20,4% del mercado.
La única alternativa consistente a tan aplastante dominio viene de los coreanos de Hyundai, que tienen ya un 15,4% del mercado y presentan en Nueva Delhi el Xcent, la versión larga con maletero separado del coche de ciudad i10 que se vende en Europa.
Las demás marcas se reparten papeles secundarios, aunque algunas con aspiraciones justificadas. Es el caso de Ford (3,2% de cuota) o Renault (2,6% de cuota y noveno puesto en el mercado), que está triunfando con el Dacia Duster, el todoterreno económico que fabrica en india y vende allí con el escudo de la marca del rombo (a diferencia de en Europa) y el marchamo de haber sido Coche del Año en India en 2013.