La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó a comienzos de este año, en primera discusión, una ley para la regulación de la venta de vehículos y ahora el presidente en funciones, Nicolás Maduro, aseguró que en los próximos días anunciará nuevas medidas de control para la industria.

 

El proyecto de ley consta de 33 artículos y de ser aprobado el gobierno controlaría la compra y venta de vehículos estableciendo una tabla de precios para la venta y severas sanciones para quien las exceda. Esta nueva regulación dará continuidad a la política hasta ahora seguida por el gobierno venezolano que supervisa constantemente tanto a las terminales de montaje como a los concesionarios. Aplica fuertes regulaciones a la producción de vehículos estableciendo que modelos puede producir cada fabricante y en qué cantidad, mediante la aprobación de licencias y otorgamiento de divisas.
Al tiempo el gobierno venezolano ha promovido una serie de convenios, 19 proyectos y 17 empresas mixtas, que, según afirma el vicepresidente para el Área Económico-Productiva y ministro para Industrias, Ricardo Menéndez, han incrementado 34% la capacidad industrial del sector.

El año pasado la producción de vehículos aumentó 4% y las ventas de vehículos registró un alza de 8%, pero en los últimos 5 años la producción disminuyó 50% y las ventas acumulan caídas del 75%. En 2012 sólo se vendieron cerca de 120.000 unidades.
En ese contexto la Corporación Automotriz ZGT, una empresa mixta constituida entre la compañía china ZGT y el Estado venezolano, prevé aumentar la producción de vehículos Chery, modelos X1 y Tiggo, para exportarlos hacia las naciones integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur).
"En 18 meses de funcionamiento llevamos una producción de 13.980 vehículos que están circulando y tienen una aceptación en el país. Logramos ser la primera ensambladora con capital mixto del país, pero tenemos un nuevo reto, llevar estos dos vehículos para cubrir a Latinoamérica", indicó el vicepresidente de operaciones de ZGT, Harold Maison.