La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea), la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (Clepa) y el Sindicato Europeo IndustriAll se han unido para reaccionar al informe Gear 2030 sobre “Competitividad y crecimiento sostenible de la industria automovilística en la UE”, publicado por la Comisión Europea.

Gear 2030 destaca cuestiones clave con respecto a la competitividad del sector hasta 2030, con un enfoque prioritario en la descarbonización del transporte y la conducción conectada y automatizada. Estas son las dos tendencias principales que transformarán la faz de la industria, sus productos, modelos de negocio y cadena de valor.

Las tres organizaciones respaldan el informe Gear 2030, pero instan a que sus recomendaciones se utilicen en el contexto adecuado, en particular en lo que respecta a la descarbonización y los objetivos de CO2 post-2021 para automóviles y furgonetas que propondrá la Comisión Europea a principios del próximo mes.

Acea, Clepa e IndustriAll están a favor de establecer nuevos y ambiciosos límites de emisión para el período posterior a 2021 como un paso hacia el logro de los objetivos climáticos de la UE. Las tres organizaciones son también de la opinión de que esto debe hacerse de tal manera que cree sinergias positivas entre los objetivos ambientales y la promoción de la inversión, lo que impulsará la innovación y tendrá un impacto positivo en el empleo. Sin embargo, los nuevos estándares deberían ser asequibles desde el punto de vista económico y tecnológico, y debe garantizarse la seguridad de inversión para la industria.

En la actualidad, los vehículos eléctricos representan menos del 1,5% de las ventas de automóviles nuevos. Por lo tanto, las tres organizaciones respaldan la mayor aceptación del mercado de vehículos con emisiones cero y bajas. Al mismo tiempo, sin embargo, advierten sobre los riesgos de imponer un mandato vinculante, especialmente porque lograrlo dependería de factores que estén fuera del control del sector, como el suministro de energía, la infraestructura de carga, la aceptación del consumidor (que está relacionado con alcance y accesibilidad), subsidios públicos y acceso a materias primas.

El informe Gear 2030 proporciona algunas recomendaciones bienvenidas que responderán a las necesidades de capital humano y habilidades al abordar cuestiones transversales para el futuro de la industria. Sin embargo, el informe no analizó detalladamente los impactos sociales y laborales del impulso a la descarbonización y la UE, y los estados miembros, deben conocer y abordar el impacto potencial que podrían tener sus elecciones.

De hecho, atraer las habilidades correctas y abordar las brechas de habilidades son factores clave que facilitan la transición a un sector de transporte bajo en carbono. Al mismo tiempo, deben evitarse los despidos forzosos y el declive de las regiones automotrices. Esto requiere evaluaciones completas de impacto social y económico, así como estrategias para anticipar y gestionar el cambio de una manera gradual y socialmente aceptable.

A menos que se administre bien, uno de cada tres trabajos en la industria automotriz podría estar en riesgo, ya que implican producir componentes para motores convencionales. La transición a un sector de transporte bajo en carbono creará nuevos empleos (por ejemplo, en tecnología de la información, implementación de infraestructura de carga), pero en la mayoría de los casos estos empleos se crearán en otro momento, en otro lugar y para otros perfiles de habilidades que el trabajos de fabricación que quedarán obsoletos.

Otro pilar importante de Gear 2030 está conectado y la conducción automatizada, que ofrece muchas oportunidades, pero también desafíos para la industria. En este contexto, Acea, Clepa e IndustriAll llaman a la UE a seguir adelante con la creación de un mercado único totalmente operativo para dichos vehículos y para armonizar las normas, tanto a nivel de la UE como a nivel mundial.