Bosch, inventor de la sonda lambda, ofrece la opción adecuada para más del 85% de los vehículos del mercado. Desde 1976 hasta ahora, el proveedor ha fabricado más de 1.000 millones de sondas con una producción anual superior a 45 millones de unidades y un desarrollo constante del producto. Actualmente, el 45% del parque móvil en primer equipo incorpora sensores Bosch.

En los últimos tiempos, la electrónica en la automoción ha desempeñado un papel muy importante, por lo que los vehículos incorporan cada vez más productos electrónicos. Bosch es pionero en componentes relacionados con los sistemas electrónicos, por ejemplo, la inyección directa de gasolina, los sistemas de inyección diésel de alta presión y la seguridad activa en la conducción. Entre ellos, destacan los sensores de presión del raíl, que sirven para medir el nivel de presión del combustible existente en el raíl de los vehículos diésel.

Los sensores Bosch han sido probados millones de veces en situaciones extremas. Los sensores de giro de rueda Bosch, en combinación con los sensores de rango de giro y los sensores de ángulo de dirección, captan exactamente los datos y los transmiten a la unidad electrónica central (ECU) antes de que el coche derrape o de que las ruedas se bloqueen, proporcionando los datos necesarios a los sistemas electrónicos ABS y ESP. Ambos sistemas fueron introducidos en el mercado por Bosch en los años 1978 y 1995, respectivamente.

En caso de una sonda lambda defectuosa, que impida una correcta medición de los valores proporcionados por el sensor, la combustión pierde su eficacia y aumenta el consumo de combustible, pudiendo provocar daños irreparables en el catalizador. Esto ocasionaría que el vehículo incumpliera las normativas de emisiones de gases y, por lo tanto, que no supere la prueba de gases de escape en las ITV. Por todo ello, es aconsejable hacer revisar la sonda lambda cada 30.000 kilómetros.

Una diagnosis On-Board (OBD) realizada en el taller puede proporcionar información de forma fiable sobre si un sensor lambda necesita ser reemplazado o no. A través de los comprobadores de la serie KTS y de los analizadores de gases de escape, Bosch ofrece equipos de diagnosis que permiten una evaluación rápida y fiable del funcionamiento de la sonda. En la mayoría de los casos, los talleres encontrarán la sonda lambda adecuada con la calidad de equipo original dentro de una gama de recambios Bosch de más de 1.200 referencias.