La masilla de fibra de vidrio se emplea para la fabricación de paragolpes, salpicaderos, piezas delanteras y traseras, o asientos. Para explicar todo lo relacionado con este material y sus ventajas, así como sus aplicaciones en el taller, el blog Ruta 401 de Loctite publica un nuevo artículo en el que se define a este producto como “el sellante idóneo para los coches que incluyen fibra de vidrio de fabricación, y también en la reparación de piezas y accesorios de este material”.

Las aplicaciones más habituales en el taller van desde pequeñas reparaciones en paneles y alerones, hasta grandes reconstrucciones de piezas, sobre todo en lo relacionado con el tuning y competición. También se utiliza en reparaciones complejas de elementos interiores con plásticos reforzados (salpicadero), dada su gran adherencia en multitud de materiales y componentes y su gran poder de relleno. Igualmente, está muy extendida su aplicación en vehículos industriales con contenedores frigoríficos por su poder aislante.

Entre sus ventajas destacan su aplicación sencilla, sin diferir en exceso de la aplicación de una masilla estándar; no es necesario emplear manta y resina, por lo que no encarece el coste; gran poder de relleno; y más resistencia a las roturas por vibración. Loctite recomienda Teroson Up 325 TFF (también conocido como Teroson Masilla Fibra de Vidrio), una masilla de poliéster con alta resistencia a la tracción para arreglar arañazos y abolladuras.