La opción de la reparación de una luna frente a la sustitución puede ser recomendable tanto en tiempo como en coste económico. Así lo muestra un vídeo preparado por Centro Zaragoza, en el que se puede ver cómo el pegado del vidrio a la carrocería implica un proceso cuidadoso de preparación de la superficie de pegado. Un fallo en este proceso puede originar entradas de agua o generación de ruidos en la conducción.

Cuando nos encontremos frente a pequeños daños en la luna del vehículo, el paso previo a toda reparación, es el análisis previo es el análisis de la reparabilidad o no del daño, teniendo en cuenta su localización en la superficie de la luna, el tamaño o la forma que presenta. Existe una zona de exclusión donde no se deben reparar daños, que se encuentra en la zona de visión directa del conductor.

El diámetro máximo de los daños en forma de estrella a reparar será de 40 mm. y no se deben reparar fisuras sin punto de impacto.