Delphi Product & Service Solutions anuncia el lanzamiento de nuevas referencias para las gamas de frenado, gestión de motor, dirección y suspensión, con objeto de satisfacer el aumento de la demanda de sus componentes de reposición. Las ampliaciones incluyen piezas clave instaladas en más de 1.000 aplicaciones, entre ellas vehículos conocidos como Citroen C4 Picasso II (2013>), Ford Transit (2012>), Hyundai i40 (2011>), Mini Cooper One (2010>), Peugeot 308 II (2014>), Range Rover Sport (2013>), Renault Clio (2012>) y Opel Mokka (2012>).

Las nuevas incorporaciones se pueden consultar en TecDoc, donde Delphi cuenta con el certificado de categoría “A Class” como proveedor de datos, además de en el catálogo en línea de Delphi, delphicat.com. Se prevé que esta cartera se siga ampliando a lo largo de 2017, con la introducción de un elevado número de referencias.

“Nos hemos comprometido a seguir ampliando de manera permanente nuestras gamas”, ha declarado Alex Ashmore, presidente de Delphi Product & Service Solutions. “Lo que, sin embargo, no se ve es el considerable esfuerzo entre bastidores que implica desarrollar estas piezas. Al igual que el resto de componentes esenciales para la seguridad, las nuevas incorporaciones en gama se han sometido a un proceso riguroso para garantizar que su rendimiento es equivalente al del equipo original. Esto lleva meses pero, a diferencia de otras marcas, no se trata de un proceso en el que estemos dispuestos a precipitarnos”.

Por cada componente, los ingenieros de Delphi realizan una serie de análisis dimensionales para cerciorarse de la compatibilidad geométrica entre el equipo original y el producto posventa, así como un exigente análisis de la composición química y las propiedades mecánicas de los materiales empleados. Las pruebas adicionales son específicas para cada pieza y se han ideado de forma que reproduzcan las mismas tensiones que se encontrarán en la realidad.

“Pongamos como ejemplo la bieleta estabilizadora”, continúa Alex Ashmore. “Realizamos ensayos de fatiga frente a fuerzas de tracción y empuje como las que experimentarán en la carretera. Mediante un funcionamiento a velocidades elevadísimas, el equipo de pruebas simula las condiciones en carretera y pone a prueba la pieza durante muchos miles de ciclos, hasta que se produce una avería. Lo mismo ocurre en el caso de los trapecios: probamos los tres ejes al mismo tiempo, para reproducir el movimiento lateral, la fuerza de avance de la aceleración y la desaceleración y el movimiento ascendente y descendente. El trapecio de Delphi debe funcionar igual y ofrecer el mismo rendimiento que la pieza original”.