Industrias Dolz recuerda a los automovilistas y talleres que revisar el sistema de refrigeración en el mantenimiento preventivo pre-vacacional puede evitar costosas averías del motor. De hecho, las estadísticas de las principales compañías de asistencia en carretera indican que buena parte de las averías que se producen en los desplazamientos de verano, especialmente en vehículos de más de diez años, tienen su origen en el sistema de refrigeración, particularmente en las bombas de agua.

“La función de la bomba de agua es hacer circular el líquido refrigerante del motor hacia el radiador para que el motor se encuentre siempre en su temperatura óptima de trabajo 95º C”, comenta Stephane Hayes, responsable de Marketing de Industrias Dolz. Su funcionamiento inadecuado o su avería puede tener serias consecuencias sobre el motor; de ahí, la necesidad de incluir la revisión del sistema de refrigeración y de la bomba de agua en el mantenimiento preventivo que los automovilistas hacen o deben hacer antes de ponerse en carretera durante los meses estivales”.

La combustión que se produce en el interior de un motor térmico somete a las piezas mecánicas a temperaturas muy elevadas, recuerda Industrias Dolz. Para garantizar una temperatura de funcionamiento correcta, el motor cuenta con un circuito de refrigeración compuesto, principalmente, por el radiador, la bomba de agua y el termostato. Los conductores pueden controlar la temperatura de funcionamiento del motor, gracias al indicador que existe en el cuadro de instrumentos. La temperatura ideal a la que suelen trabajar los motores de combustión es de 95º C, aunque algunos automóviles modernos pueden superar los 100º C sin peligro.

Las principales averías de la bomba de agua del motor están relacionadas con las pérdidas de líquido refrigerante y pueden desembocar en fallo motor o en la rotura de la correa de distribución. En este sentido, detectar una posible avería en la bomba de agua es sencillo. Así, en el caso de percibir goteo del líquido refrigerante o ruidos metálicos cuando el motor está a ralentí, es recomendable acudir lo antes posible a un taller de reparación.

Utilizar el líquido refrigerante correcto para cada vehículo es fundamental para el buen funcionamiento de la bomba y del circuito de refrigeración. Por ello, Dolz aconseja revisar con frecuencia, también en verano, el líquido refrigerante y no apurarlo demasiado: sustituirlo según lo establecido por el fabricante del vehículo, o utilizar uno de baja calidad también interfiere en la vida de la bomba de agua.

En ocasiones, la sustitución de la correa de distribución también puede provocar una avería en la bomba de agua. Si se tensa demasiado, provocará un esfuerzo extra en el giro de tal forma que el eje de la bomba, poco a poco, irá cediendo provocando una fuga de líquido, e incluso produciendo rozaduras en las palas de la hélice. De este modo, para evitar problemas, es recomendable cambiar en la misma reparación la correa y la bomba.