Las grandes compañías son algo más optimistas, ya que un 32% de las mismas prevé incrementar la flota en los próximos tres años, frente al 26% que lo pensaba el año anterior, y solo un 9% prevé reducciones, según revela la última edición del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de movilidad de BNP Paribas. Asimismo, el 29% de las que cuentan con menos de un centenar de empleados también prevé crecer doce puntos porcentuales más que el ejercicio precedente.

El análisis combinado entre el crecimiento potencial de la flota y el crecimiento experimentado en el PIB (2015) de los países vecinos sitúa a España por encima de la media de la Unión Europea y de otras potencias del continente, como Francia o Italia.

El renting volvió un año más a ser la opción preferida para más de la mitad de las empresas españolas para financiar las compras de vehículos corporativos, diez puntos porcentuales por encima de la media europea. La compra directa fue la segunda fórmula más demandada (31%), en línea con el resto del continente (34%), mientras que el leasing fue utilizado por el 14% de las firmas, por debajo de la media de la UE (22%). El crédito automoción cubrió la demanda del 4% restante.

Las grandes flotas tienen en el renting su principal vía de financiación para la adquisición de vehículos en prácticamente todo el continente europeo, ya que sólo las compañías radicadas en Polonia y Suiza eligen de forma mayoritaria otras opciones. Bélgica, Francia y Luxemburgo son los principales valedores del renting, al optar tres cuartas partes de sus flotas por esta solución. La compra directa se impone en Suiza (63%), y es la segunda opción en la mayoría de estados, mientras que el leasing tiene en Polonia (53%) a su principal valedor.