Las carreteras europeas fueron registrando paulatinamente menos accidentes mortales desde 2001, pero esta buena tendencia se quebró el pasado año, pues el número de muertes en las rutas aumentó un 1,2%. Debido a este dato, el deseo de la Comisión Europea de alcanzar en 2020 menos de 16.000 muertos en las vías continentales está en peligro.

Estos datos, que se recogen del informe de seguridad vial de Dekra, revelan que el número de víctimas mortales ha aumentado en Alemania ( 2,9%), en Francia ( 2,4%) y en Italia (1,3%). No en vano, la suma de estos tres países supone el 40% de todas las víctimas mortales de la Unión Europea.

“Es alarmante que el número de víctimas mortales sube especialmente en aquellos estados que disponen de una flota de vehículos relativamente moderna”, opina Clemens Klinke, responsable de la junta directiva Dekra.

Recordemos, en este sentido, que la presente edición del informe sobre seguridad en el sector del automóvil se dedica concretamente al tráfico de personas, y más especialmente, en el tráfico de automóviles.

Sin duda, los conductores de coches son, a través de las décadas, los usuarios más implicados en los accidentes viales. Por lo tanto, se constituyen como el grupo en el que se debe trabajar más para aumentar la seguridad de forma duradera.

Según el estudio, la mayor causa de accidentes suelen ser los errores humanos: el ser humano es el responsable de 9 de cada 10 accidentes. En los próximos años, el trabajo sobre la seguridad vial debe centrarse especialmente en el tema de la distracción. “En primer lugar figura la sensibilización”, según Klinke.

Aún así, la industria automovilística pone empeño en mejorar las tecnologías clave de la movilidad 4.0, que aportan una ayuda adicional en la reducción de siniestros. Aunque cada vez hay más coches equipados con estas tecnologías, para que siga creciendo el número “Se deben adaptar las condiciones del marco legal', insiste Clemens Klinke.

Mientras que, por un lado, la seguridad aumenta con estos sistemas electrónicos de asistencia, el potencial de estas nuevas tecnologías decrece por la distracción en la circulación. Así, las investigaciones viales Dekra en seis capitales europeas constatan que casi un 17% de los peatones utilizan sus smartphones al cruzar la carretera.