El lubricante de última generación Shell Helix Ultra ECT C2/C3 0W-30 es capaz de contribuir a un ahorro en el consumo de combustible de hasta el 2,6%, según el test ACEA1 M111 FE respecto a un lubricante estándar de referencia, lo que se traduce en un incremento del ahorro del vehículo y de su autonomía de hasta 21 kilómetros.

Esto es posible, según la compañía, gracias a la exclusiva Tecnología PurePlus (GTL) desarrollada por Shell, mediante la cual se fabrican los aceites base a partir de gas natural, más libres de las impurezas presentes en el crudo y cuyo contenido en moléculas más estables, isoparafinas, es superior al de otros aceites base de grupos II y III, lo que les proporciona mayor resistencia a la oxidación y menor espesamiento del aceite. Esto contribuye a reducir la fricción y a favorecer el ahorro de combustible y reducción de emisiones.

En este sentido, Shell Lubricantes es pionero en el desarrollo de nuevos aceites utilizando la tecnología PurePlus que, en comparación con los aceites base grupo II y grupo III, ofrece un rendimiento superior en términos de protección, fricción y volatilidad. “Existe la creencia que los aceites de baja viscosidad contribuyen a elevar los consumos de aceite, aspecto que, en la actualidad, en el caso de Shell con lubricantes sintéticos formulados a partir de gas natural, se ha revertido debido a sus niveles inferiores de volatilidad respecto a los aceites tradicionales, utilizados hace unos años", afirma Pedro del Amo, Lubricants Technical Advisor de Shell España.

Esto supone, según el experto, que "un producto como Shell Helix Ultra ECT C2/C3 0W-30 no sólo resulta beneficioso para vehículos modernos equipados con sistemas Start-Stop, sino también en un gran número de vehículos de nuestro parque donde se requieran las especificaciones que cumple dicho producto. Además, su mayor fluidez en frío contribuye a la mejor protección del motor durante el arranque y a bajas temperaturas”.