La modalidad de terceros vuelve a ser un año más la cobertura de seguro elegida de forma mayoritaria tanto por los particulares (70,3%) como por los vehículos corporativos (56,6%), mientras que el seguro a todo riesgo con o sin franquicia tiene mayor aceptación en el parque de empresa, según revela la última edición del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de movilidad de BNP Paribas.

Sin embargo, en comparación con el año anterior, durante 2015 la opción del seguro a terceros ha perdido adeptos en el segmento de los automóviles corporativos a favor del todo riesgo con franquicia, que gana 4,2 puntos porcentuales de aumento, casi los mismos que cede el de terceros, que pese al descenso se mantiene como la opción preferida por el 56,6%.

El seguro a terceros acapara dos tercios de los vehículos corporativos que se dedican en exclusiva al uso profesional, porcentaje que desciende hasta algo menos de la mitad en aquellos automóviles que, además, se destinan a trayectos particulares fuera del horario de trabajo. Por su parte, el seguro a todo riesgo en sus distintas modalidades es el preferido por los coches de fabricación más reciente (84,8%), aunque conforme aumenta la antigüedad y disminuye el valor real del automóvil se opta de forma progresiva por asegurarlos a terceros, convirtiendo esta variable es la más aclaratoria respecto de la contratación de seguros.

Por tipología de vehículo, los comerciales mantienen su preferencia por el seguro a terceros casi en el 72% de las ocasiones, opción que desciende hasta el 41% en el caso de los turismos y todoterreno. El todo riesgo sin franquicia es la segunda opción para estos últimos.

Si se toma como referencia la modalidad de financiación, el 68,2% de los vehículos en propiedad de las compañías cuentan con una póliza a terceros, opción que es también la más requerida en los de leasing (44,8%). Por su parte, en la modalidad de renting el todo riesgo sin franquicia es la más común al acaparar el 45,2% de los casos.