En un contexto anticontaminación, donde planea la incertidumbre sobre la manipulación de los motores diésel, las emisiones han ganado peso como uno de los factores decisivos a la hora de comprar coche en el último año, siendo ya fundamental para el 21,7% de los conductores, cinco puntos más, según datos de la plataforma AutoScout24.

Los datos, hechos públicos a raíz de la reforma de la ITV abordada el pasado 20 de octubre en Consejo de Ministros, vienen a respaldar la inquietud de los conductores por este tema y el aumento del interés por modelos con la etiqueta ECO. De hecho, el 71,8% reconoce haberse planteado la adquisición de un coche bajo o cero emisiones para evitar cualquier problema futuro. Entre esta mayoría, la tecnología híbrida es la que llama la atención de un 41,7% de estos potenciales compradores, si bien el eléctrico es el que más crece en intención de compra.

Ahora bien, si esta expectativa de compra no se convierte en realidad es, sobre todo, por la inseguridad que todavía rodea a estos modelos eléctricos. De esta forma, más de una tercera parte no confía en estos vehículos por su insuficiente autonomía, algo que se completa con el precio y la falta de puntos de recarga como principales obstáculos para su implantación.

Según el director general de AutoScout24, Gerardo Cabañas, “las incertidumbres creadas en torno a la manipulación de emisiones obligan a tomar medidas, lo que hace también que los conductores reflexionen. De hecho, ya hay un 30% que dice que se lo pensará dos veces antes de comprarse un diesel”.