Las altas temperaturas pueden hacer que el vehículo sufra averías imprevistas durante el viaje. Es por ello que, hacer una pequeña revisión antes de recorrer kilómetros, resulta imprescindible.

Es de gran importancia recordar siempre dos reglas básicas al volante: prevención y prudencia, para evitar cualquier posible incidencia, y seguir las normas de Seguridad Vial.

1. Llevar el coche al taller de confianza para ponerlo a punto

Revisar el buen funcionamiento de los frenos y los neumáticos es imprescindible. Estos últimos deben tener una ranura de 1,6 mm como mínimo para asegurar una buena adhesión a la carretera y evitar deslizamientos.

Tampoco olvidar comprobar los recambios coches: escobillas y limpiaparabrisas. Pedir al mecánico de coches que compruebe los niveles de líquido de frenos, anticongelante, aceite y limpiaparabrisas. Una de las peores cosas que puede suceder al volante es que el vehículo tenga una avería y estar en una carretera sin nada alrededor.

No olvidar llevar los recambios de coche imprescindibles: rueda de repuesto, herramientas, chaleco reflectante y triángulos debidamente homologados.

2. Analizar las carreteras por las que se va a conducir

No es lo mismo un viaje de montaña que uno por la playa. Por ello, se debe equipar también correctamente, dependiendo de por donde se vaya a conducir. Si se va a un lugar de montaña con hielo o nieve, a pesar de las buenas temperaturas, no olvidar llevar recambios como cadenas para facilitar el acceso.

Si se va a un lugar de playa, tener cuidado a la hora de meter el coche en carreteras con arena o con asfalto muy caliente.

3. Informarnos sobre el estado de las carreteras y del tiempo

En páginas como la DGT se puede informar del estado del tráfico para evitar atascos, accidentes, caravanas, o carreteras cortadas o en obras. Llevar apuntado diferentes itinerarios alternativos en caso de condiciones meteorológicas adversas.

4. Ser organizado

Serca recomienda programar paradas para descansar, sobre todo si se va con niños. Si el viaje es muy largo, plantear pasar la noche en el camino.

Evitar cargar el vehículo en exceso y repartir el peso. Y muy importante: llenar el depósito de combustible, ya que al conducir por carreteras que no conocemos, nos podemos encontrar que no haya una gasolinera en kilómetros.