El Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de renting de BNP Paribas, indica que la flota de coches corporativos redujo en un 16% sus emisiones de CO2 en los últimos cinco años, hasta situarse en una media de 120 gramos por kilómetro el año ejercicio, cumpliendo así el objetivo fijado por la UE de 130 gramos de media por kilómetro para 2015.

El estudio - realizado entre más de 4.500 gestores de flotas de pymes y grandes empresas de quince países para determinar las tendencias actuales y futuras del vehículo de empresa - muestra cómo el impulso del vehículo corporativo dentro del parque contribuye a alcanzar más fácilmente las metas fijadas por la Unión Europea, que establece en 95 gramos por kilómetro el límite de emisiones para 2020.

La reforma fiscal aprobada el pasado mes de julio, por la que se incentivan los coches de empresa eficientes contribuyó a que - según datos de la AER recogidos por Arval - el 90% de los coches de renting matriculados en 2015 emitieran menos de 120 gramos.

Las cifras del CVO demuestran que estos incentivos fiscales y las ayudas que se han otorgado al uso de vehículos eficientes están contribuyendo a consolidar motorizaciones más eficientes en las empresas para reducir los gastos del combustible, proyectando una imagen de compañía moderna y coherente con el contexto, y permitiendo reducir realmente el impacto medioambiental de la flota del parque corporativo.

Para el director del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO), Alejandro Madrigal, “el impulso del vehículo corporativo dentro del parque puede contribuir a alcanzar más fácilmente las metas fijadas por la Unión Europea, evitando las multas que amenazan a ciudades como Madrid y Barcelona cuando superan los límites de emisiones”.