También llamado eje rígido, el puente rígido trasero es un diseño de suspensión dependiente en el que el conjunto de ruedas está conectado lateralmente por una única viga. Según explica Loctite en una entrada de su Blog Ruta 401, son utilizados normalmente en trenes traseros, aunque hay excepciones en las que se ha usado en el tren delantero para vehículos de tracción trasera. Hoy en día, este tipo de suspensión, que se ha ido sustituyendo por las suspensiones independientes, se realiza en vehículos industriales, autobuses, camiones y vehículos todoterreno.

Las suspensiones mecánicas se pueden clasificar en tres grupos: rígidas, en las que la suspensión de una rueda va unida a la otra mediante un eje rígido y se transmiten las vibraciones de una rueda a la otra; semi rígidas, similares a las suspensiones rígidas pero con menor peso no suspendido; e independientes, en la que las ruedas tienen una suspensión independiente para cada una de ellas, por lo tanto no se transmiten las oscilaciones de unas a otras.

La ventaja principal del puente rígido trasero es, según Loctite, su simplicidad, que hace que ocupe muy poco espacio y sea relativamente barato de fabricar. Son casi universalmente utilizados en vehículos industriales pesados y en la mayoría de los vehículos industriales ligeros y furgonetas, así como en pickups y tal menos en el eje trasero.

Otra ventaja importante es que en aplicaciones para todoterreno proporcionan un mayor recorrido de suspensión y robustez mecánica. Por último, al no variar las caídas de las ruedas, éstas permanecen siempre paralelas a la carretera, lo que supone una ventaja en cuanto a estabilidad sobre buen pavimento y para el izado del vehículo.

En el lado negativo, además de su coste superior, debe considerarse que cada rueda no puede moverse independientemente de la otra, de forma que la caída de ambas ruedas varía cuando una de las dos supera un obstáculo, lo que afecta al tacto de conducción y a la estabilidad. El eje rígido, además, implica que el bastidor se sitúe más alto respecto al suelo, lo que eleva el centro de gravedad del vehículo y obliga a que la carrocería tenga también una mayor altura.