Por la noche, nuestra capacidad visual se reduce hasta el 20% en comparación con la que tendríamos al circular de día. Pero no sólo por la falta de luz, ya que inciden, además, otros factores como la manera en que percibimos las distancias, el campo de visión o los contrastes, algo que con la edad no hace sino acentuarse. Según un estudio de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, son necesarios unos 3,6 segundos para recuperar una visión normal después de haber sido deslumbrado por una luz de cruce, y más de 5 segundos cuando la fuente es una luz de carretera.

Pese a que la noche y el crepúsculo concentran mucho menos tráfico que las horas centrales del día, acumulan más del 40% de las víctimas de tráfico. Además, los accidentes por deslumbramiento en el amanecer y el atardecer suponen aproximadamente el 5% de los accidentes de tráfico en España. Por todo ello, los expertos de Philips ofrecen al automovilista una serie de consejos para evitar los deslumbramientos al volante y disfrutar de un sistema de iluminación con todas las garantías.

1. Confíar la revisión, reglaje y mantenimiento del sistema de iluminación del automóvil a un taller de confianza al menos una vez al año, sin posponer la visita a sus profesionales más allá de lo necesario. Disponer de unos faros correctamente direccionados no solo nos ayudará a proyectar la luz en los puntos de la carretera donde realmente se necesita, sino también a no deslumbrar al resto de conductores.

2. Comprobar que los espejos retrovisores del coche están también bien alineados. Con ello, se contribuirá a eliminar puntos ciegos y a evitar el deslumbramiento producido por los vehículos que circulan por detrás. Asimismo, hay que acostumbrarse a utilizar la posición “nocturna” del espejo retrovisor interior del vehículo, que ayudará a minimizar dicho riesgo.

3. Confíar en lámparas de Calidad Original. A la hora de sustituir las bombillas, apostar por lámparas Philips es garantía de las más elevadas prestaciones y una duración óptima.

4. El cambio de lámparas, siempre en parejas. Es una práctica “saludable” en términos de seguridad vial de la que el automovilista no siempre es consciente. Por ello, Philips incide en los beneficios que tiene para taller y usuario el cambio de las bombillas por pares. Por un lado, garantizará unas condiciones óptimas de iluminación y visibilidad en carretera, sin que el haz de luz pueda quedar descompensado; y, por otro, evitará que el usuario tenga que volver al taller en un breve lapso de tiempo, ya que la lámpara no sustituida tenderá a fallar en un corto periodo.

5. Vigilar el estado de los faros de tu coche. Con el paso del tiempo, el desgaste producido por pequeños golpes y agentes externos como la radiación ultravioleta, pueden hacer que la visibilidad por la noche se reduzca hasta en un 40%. Desde Philips recomiendan confiar su restauración a un taller de confianza o descubrir soluciones específicas como el Kit de restauración de faros delanteros HRK00XM de Philips. Es igualmente necesario limpiarlos de forma regular para evitar que la suciedad que se acumula sobre su superficie impida una adecuada proyección de la luz.

6. Es recomendable que el resto de superficies que se interponen entre el coche y la carretera estén limpias. Por eso es necesario asegurarse de que el parabrisas del coche está en buen estado de limpieza, por fuera y dentro, así como los cristales de las gafas, que de estar arañadas también pueden empeorar los deslumbramientos. Al pasar por el taller, hay que comprobar también que aún no ha llegado el momento de sustituir las escobillas limpiaparabrisas o que el barrido de la luna es el adecuado.

7. Usar de forma adecuada el sistema de iluminación del coche, adaptándose a las necesidades del entorno y a las circunstancias de la vía. Por ejemplo, tratando de no usar las luces de carretera cuando circulan otros automóviles en dirección contraria o si se hace dentro de ciudad.

8. Visitar al oculista. Es imprescindible cuidar la salud visual y recordar que las personas de mediana y avanzada edad son más sensibles a este fenómeno. Del mismo modo, las personas con ojos claros muestran una mayor sensibilidad a los deslumbramientos.

9. Utilizar gafas de sol, graduadas cuando sea necesario, pero nunca por la noche, ya que puede ayudar a reducir el riesgo de deslumbramiento, la fatiga visual y la ceguera temporal.

10. Descansar, de manera frecuente, cuando se circule de noche. Nada mejor que dejar reposar la vista un tiempo para recuperarse de los deslumbramientos.