Tiresur continúa rompiendo moldes y manteniendo su senda de crecimiento, pues las turbulencias del sector no suponen un obstáculo para una compañía que lleva operando en el mercado más de 80 años, y cuya solidez y estabilidad no hace sino fortificarse día a día.

La firma no solo mantuvo su posición durante los años más críticos de la desaceleración económica, sino que no ha cesado de engrosar su volumen de facturación. En el pasado ejercicio económico, el distribuidor internacional de neumáticos alcanzó una cifra de ventas global superior a los 91 millones de euros, teniendo en cuenta no solo el volumen de negocio de Tiresur España, sino también incluyendo sus divisiones de Brasil, Panamá y Portugal, amén del emergente negocio que se está desarrollando con numerosos países africanos y otros enclaves de la geografía mundial. Por tanto, el equipo directivo hace un balance más que positivo de la marcha de la empresa durante 2015.

Pero el éxito de la compañía no solo reside en la profesionalidad y valía de su capital humano, o en la constante búsqueda de mejora e innovación continua como pilares básicos de su política empresarial. El trasfondo que permite desarrollar estas dos premisas con éxito es la decisión de reinvertir los beneficios en la propia compañía, y ésta es una de las claves de su éxito, posicionando a Tiresur como distribuidor de neumáticos de referencia no solo en España sino más allá de nuestras fronteras.

De este modo, 2015 supuso un año repleto de nuevas inversiones: nueva sede central, nuevos almacenes, implantación de nuevas aplicaciones informáticas, nuevas políticas de logística con mayores recursos para optimizar los servicios de entregas… En definitiva, un incremento de los medios y recursos empleados facilitado por el mayor volumen de facturación alcanzado.