A la hora de realizar cualquier operación en el taller, es importante saber a qué tipo de materiales se enfrentan los profesionales y cuáles son sus propiedades. En el caso de los plásticos, el último artículo del Blog Ruta 401 de Loctite explica cómo identificarlos fácilmente en el taller.

La manera más sencilla de conocer las propiedades de un plástico es fijarse en el código que incluye la propia pieza. Se trata de un código alfanumérico en el que se indica tanto el material principal como los de refuerzo. Este código viene escrito entre los símbolos ”> <”. Dentro de las flechas se indican las nomenclaturas, tanto del polímero base como del material de refuerzo, si lo hubiera. Ambos, el polímero base y los materiales de refuerzo, van separados por un guiones. El material de refuerzo suele presentar también un número, que corresponde al porcentaje de dicho material presente en la pieza.

Muchos tipos de plásticos tienen nombres demasiado largos, por lo que se opta por utilizar abreviaturas para las nomenclaturas. También hay que tener en cuenta que, dependiendo de la procedencia de la pieza, pueden existir ciertas diferencias entre idiomas.

Hay otras maneras para identificar plásticos que no son tan exactas, pero que pueden servir para saber al menos a qué familia pertenecen, sobre todo cuando en la pieza no viene especificado. La mayoría de estos métodos consisten en aplicar calor a la pieza, de forma que, si se ablanda y se deforma, se tratará de un termoplástico, mientras que, si se queda duro, será un termofijo. Por su parte, los elastómeros tienen menor capacidad para deformarse y pueden volver a su forma original.

Por su parte, la identificación de plásticos por pirólisis es un método similar al anterior que se basa en la aplicación de calor, en este caso por combustión. Se corta un pequeño trozo de plástico de una zona no visible de la pieza y se expone directamente a la llama de un mechero. Se observa entonces la reacción entre ambos.

El tipo de plástico vendrá determinado por numerosas variables: la cantidad y tipo de humo que produce, si la llama se apaga al separar el plástico del mechero, el olor que desprende o la respuesta física del plástico.