Schaeffler Automotive Aftermarket ha mostrado en su stand de Automechanika Frankfurt cómo la realidad aumentada y la digitalización van a transformar los talleres en unos años. Desde la compañía destacan la visión que la feria ha dejado del sector y del futuro de la industria del automóvil, marcada por las megatendencias que van a guiar la fabricación y mantenimiento de los coches en los próximos años.

1. El diésel tiene mucho futuro. Robert Felger, responsable de Producto e I D de Schaeffler Automotive Aftermarket, hace un resumen de la situación actual y futura de este tipo de mecánicas. “Los diésel han pagado el precio de los ciclos de consumo y de pruebas mal planteados. Pero creo que, una vez se realicen los cambios y ajustes adecuados, tienen aún mucho que decir. En términos de eficiencia están tan por encima del resto, que auguro una vuelta al diésel muy pronto, tal vez con hibridación de 48 voltios, para lograr los vehículos más eficientes y asequibles”.

2. Y los motores de combustión, también. Según las estimaciones de Schaeffler, en 2030 un 30% de los automóviles se moverá con motor de combustión, un 40% serán híbridos y un 30% puramente eléctricos. Los automóviles que equipan motores de combustión interna tienen un considerable potencial de mejora en sus consumos y emisiones. Por un lado, por la optimización tecnológica del propio propulsor, aumentando su eficiencia y minimizando las pérdidas de energía. Por otro, al formar parte de un sistema de propulsión híbrido. Y, por último, con el uso de combustibles alternativos, como el gas natural o combustibles sintéticos.

3. El peso creciente de los fabricantes de equipos y componentes en la industria del automóvil. Detrás de las grandes marcas de automóviles se encuentran los fabricantes de equipos y componentes, que cada vez tienen más peso en la fabricación y tecnología de un vehículo. Cerca del 75% de las piezas de un automóvil están producidas por los fabricantes de equipos y componentes, y este porcentaje va a seguir creciendo por las nuevas tecnologías y la especialización de esta industria en ellas. Son los fabricantes de equipos y componentes, como Schaeffler, quienes más están trabajando e investigando en la reducción de emisiones, electrificación, la conducción autónoma, el vehículo conectado o la digitalización, principales megatendencias de la industria.

4. Los talleres y los coches seguirán estando manejados por seres humanos. Hay voces que vaticinan que la robotización y la automatización van a sustituirnos masivamente. Pero la idea de un taller del futuro sin intervención humana, en la que los robots reciben, diagnostican, reparan y entregan los automóviles a sus clientes, es un imposible para la mayoría de los expertos. Para Robert Felger, “salvo excepciones, tanto el mantenimiento como la conducción de los automóviles seguirán necesitando del factor humano”. Y es que el horizonte temporal de la conducción completamente autónoma no termina de verse claro.

5. Los vehículos seguirán necesitando ir al taller. El desarrollo tecnológico y la electrificación han generado alguna inquietud entre los talleres, por su teórica menor necesidad de mantenimiento. Pero los vehículos eléctricos e híbridos seguirán necesitando operaciones de mantenimiento, que se llevarán a cabo eso sí, en talleres cada vez más especializados y que se enfrentan al reto de conocer estas nuevas tecnologías y adecuar sus instalaciones a ellas.

6. No habrá una tecnología de propulsión dominante en los próximos años. Vamos a vivir muchos años de convivencia tecnológica entre diferentes fuentes de alimentación y sistemas de propulsión. Para Robert Felger, “cada vez es más difícil predecir qué tecnologías se establecerán en el mercado. Y la política juega un papel importante, al influir en las decisiones de compra con sistemas de incentivos. El mercado de China tendrá una gran influencia en las tecnologías futuras y las capacidades de fabricación. En Europa, la pregunta es si el diésel continuará siendo capaz de ofrecer ventajas de CO2, o si será reemplazado por motores de gasolina, con o sin hibridación. Vamos a asistir a un periodo de coexistencia tecnológica. No en todos los mercados un eléctrico va a contaminar menos. Los nuevos híbridos suaves de 48 voltios, por ejemplo, van a cumplir con las normativas de emisiones más estrictas, al tiempo que mantienen un motor de combustión que les aporta mucha movilidad y autonomía”.

7. La llegada de la hibridación de 48V. La hibridación “suave” de 48 voltios que ha desarrollado Schaeffler permite una significativa reducción de los consumos y emisiones de la mayoría de los automóviles, de un modo sencillo y a bajo coste. Sin duda, esta tecnología va a ser decisiva en la popularización masiva de los híbridos por las ventajas que aporta, su simplicidad de funcionamiento, porque se puede instalar en automóviles, estructuras de producción y ensamblaje ya existentes, lo que permitirá comercializar modelos híbridos a precios muy competitivos. La hibridación de 48 voltios permite electrificar plataformas convencionales, proporcionando hasta 20 kW de potencia eléctrica sin realizar grandes cambios para adaptar toda la arquitectura. Comparado con los sistemas híbridos de alto voltaje, el de 48 voltios tiene una mejor relación coste-beneficio. Y su implementación técnica es sencilla gracias a su concepción modular, que facilita su inserción.

8. Las tecnologías de ciencia-ficción, como la realidad aumentada, llegan al taller. Schaeffler mostró en Automechanika su visión del taller del futuro,donde los mecánicos trabajan con gafas de realidad aumentada, en las que se proyectan imágenes sobre la visión real, que le ayudan a desempeñar mejor su trabajo. Por ejemplo, al apretar una tuerca el sistema proyecta el par de apriete idóneo; o al sustituir un elemento, se van mostrando los pasos a seguir y otras informaciones de apoyo. A través de las gafas incluso se puede contactar con un técnico de soporte remoto de REPXPERT, marca de servicios del grupo, que resuelva dudas en tiempo real.

9. El Internet de las Cosas (IoT), también en los componentes de los coches. Las redes digitales comienzan a estar presentes en todo tipo de productos, y el conocido como Internet de las Cosas también está llegando a los componentes mecánicos. El automóvil es una suma de componentes y sistemas, y serán las propias piezas las encargadas de recabar y compartir datos. Entre esta información también estará la relacionada con el mantenimiento, por lo que los coches del futuro podrán enviar un mensaje al taller y pedir cita cuando detecten que alguno de sus componentes está llegando al final de su vida útil, o puede empezar a generar problemas. Además, los talleres podrán saber si se trata de un desgaste normal o de un fallo recurrente, en base a la información de otros modelos similares y de la proporcionada por el fabricante de las piezas.

10. Talleres multimarca cada vez más profesionales y especializados. Numerosos expertos señalan que los automóviles van a cambiar en la próxima década más que en los últimos 50 años. La tecnología está avanzando a pasos agigantados y la hibridación, electrificación y conducción autónoma, además del coche conectado y del uso compartido, están creando un cambio de paradigma. El mantenimiento de los coches también está evolucionando al mismo ritmo, y los talleres independientes se están haciendo cada vez más profesionales y tecnológicos. Las nuevas tecnologías y sistemas en los vehículos plantean desafíos cada vez mayores, el trabajo de reparación es cada vez más complejo y requiere de una comprensión global de los sistemas del vehículo.

Robert Felger opina que “el taller independiente va a afrontar mucho mejor todos los cambios que se avecinan porque están acostumbrados, desde sus comienzos, a aprender, formarse y adaptarse. Mucha gente piensa que los talleres oficiales tienen ventaja sobre los multimarca pero yo creo que su posición está muy igualada”.