Un correcto estado de los filtros de habitáculo siempre es importante, pero más aún en primavera. El aumento de los niveles de polen, unido a la subida de temperaturas, hace que el perfecto estado de este componente del vehículo sea clave. En este sentido, desde la iniciativa ‘Elige calidad, elige confianza’ (ECEC), compuesta por los principales fabricantes de componentes de automoción de primer equipo, subrayan la importancia de que los vehículos, sobre todo en estos meses, dispongan de filtros de habitáculo de calidad. El objetivo, ‘respirar tranquilos’ en un doble sentido: evitar síntomas de alergia y ahorrar combustible.

Así, Mann+Hummel y Magneti Marelli, compañías adheridas a ECEC y especializadas en el desarrollo, fabricación y comercialización de filtros de habitáculo, profundizan sobre la importancia y el futuro de este componente automoción. Ambas compañías coinciden en la relevancia de la calidad de los filtros de habitáculo, no solo para proteger a conductor y pasajeros de la contaminación atmosférica, sino también para permitir una conducción segura.

Así, insisten en la importancia de sustituir este componente cada 15.000 kilómetros o una vez al año, así como cuando el conductor perciba una menor entrada de aire, olor extraño al encender o apagar el sistema de climatización, cuando el habitáculo no se enfría adecuadamente al encender el aire acondicionado o cuando se acumula de forma rápida polvo o suciedad en el salpicadero.

Como señalan ambas compañías, “un estornudo a 80 kilómetros por hora puede ocasionar una pérdida de visión durante 45 metros”, por lo que para evitar reacciones alérgicas durante la conducción, el buen estado de los filtros de habitáculo es clave, “más aún en grandes ciudades y zonas industriales”. Y es que, en épocas de polen, un solo mililitro de aire puede llegar a contener 3.000 tipos de pólenes.