En el nuevo Renault Espace, presentado bajo el concepto "Initiale Paris" en la IAA, el diseño de la parte trasera del vehículo integra elegantemente forma y funcionalidad. Para conseguir este aspecto, el fabricante francés de automóviles ha confiado en la larga trayectoria de Hella, que dio a los faros traseros una forma compleja y los equipó con su innovadora tecnología LED. El aspecto distintivo y dinámico del nuevo Espace se debe, en parte, al complejo diseño de los focos que se incrustan en la parte trasera del vehículo y el maletero.

La división del foco en dos partes aumenta la visibilidad del vehículo. Este efecto se marca especialmente cuando se activa el intermitente, que también se integra horizontalmente en ambas partes. Además, esta tecnología de iluminación trasera realza la apariencia general del crossover haciendo pasar la luz a través del piloto completo en una llamativa forma curva.
Una lente auxiliar situada al frente del piloto añade nuevos matices visuales a través de la interacción de los revestimientos lisos y pulidos. Las secciones pulidas solo permiten que la luz pase parcialmente, creando un efecto visual similar al que se produce cuando la luz pasa a través de un cubo de hielo. Es por ello que este diseño ha sido denominado "Diseño de Cubo de Hielo".
Por otra parte, la compleja combinación de LEDs de los pilotos traseros cuenta con una incrustación de cromo, algo que es típico en los vehículos producidos por el fabricante de automóviles francés (a excepción de la luz de reserva, todas las funciones de luz utilizan LEDs).