Bujiasdiciembre2012.1Las actuales mejoras tecnológicas de las bujías alargan notablemente su vida útil, uno de los principales requisitos de los fabricantes de vehículos. Paralelamente, los propietarios de los coches prolongan su duración como consecuencia de la falta de liquidez, que ha llevado a una fuerte bajada en las matriculaciones (pese al positivo Plan PIVE). 

Las bujías, ahora de tamaños más reducidos, emplean metales preciosos en los electrodos. No en vano, el platino y el iridio poseen unas excelentes cualidades que posibilitan el uso de un electrodo central muy fino.

El encendido entonces es menor, aumentando al mismo tiempo la seguridad en el arranque. La forma de estos electrodos provoca también que la chispa llegue mejor a la mezcla, mientras su gran resistencia a la erosión y a las altas temperaturas ralentiza el desgaste y alarga la vida útil, más del doble que unas bujías convencionales.

Sin duda, las ventajas de una bujía de nueva creación son más que evidentes, pues la calidad de los materiales a lo largo de todo el sistema de encendido han mejorado. Los procesos, además, están totalmente controlados y los combustibles, del mismo modo, se han optimizado.

Una bujía de nueva creación posee un diseño específicos para un motor en concreto, mejorando el rendimiento de la combustión. Por la constante evolución de los motores y al poco espacio, las tendencias se mueven a reducir el ancho de la rosca de las bujías y aumentar tanto su robustez como prestaciones.Bujiasdiciembre2012.2

NGK señala que los electrodos de materiales preciosos, como el iridio, dan a la punta de encendido de la bujía una mayor ignibilidad, es decir, reducción del consumo y contaminación.

Producto de mantenimiento

Podemos decir que la bujía está consolidada, a pesar de la delicada situación, ya que se trata de un producto de mantenimiento. Recordemos que las altas prestaciones de los motores de hoy en día obliga al uso de bujías más específicas y de una máxima tecnología, con un incremento en su precio.

El intervalo de cambio de bujías ha pasado de 15.000 km. de promedio a unos 40.000, e incluso puede ser habitual que algunos motores pidan un cambio de bujías cada 60.000 ó 90.000 km.

“Es aconsejable respetar el intervalo de cambio de bujías, ya no sólo porque cualquier error puede afectar el sistema de encendido, sino porque permite al consumidor final ahorrar combustible y reducir las emisiones de gases nocivos”, recalca una de las firmas consultadas.

Mención especial merecen las bujías de incandescencia para el sistema de precalentamiento de los motores diésel, con una función diferente a las de encendido. En éstas destaca su capacidad para alcanzar la temperatura óptima para el arranque del motor. No obstante, la sofisticación de los actuales motores - sobre todo en cuanto a electrónica - ha llevado a la fabricación de la llamada bujía de incandescencia “inteligente”, que incorpora un sensor que mide la presión de la cámara de combustión.

Firmas

Como fabricante pionero de sistemas de inyección y encendido, Bosch suministra todo tipo de componentes para motores diésel y gasolina. Hace ya 110 años que Bosch presentó su primera bujía de encendido combinada con un magneto de alta tensión. Este innovador sistema fue patentado el 7 de enero de 1.902 y desde entonces, la compañía alemana ha desarrollado más de 22.000 modelos de bujías.

En la actualidad, Bosch fabrica más de 350 millones al año. Además, con un amplio historial de experiencia práctica y con proyectos intensivos de desarrollo de las bujías de encendido, en estrecha colaboración con casi todos los fabricantes de vehículos, es uno de los proveedores mundiales líderes de componentes tanto en primer equipo como en posventa.

Durante los últimos años, Bosch ha demostrado su potencial en uno de sus productos Bujiasdiciembre2012.3más emblemáticos, adaptándolo a los constantes desarrollos de la tecnología de los motores: desde los motores de cuatro válvulas, pasando por los motores de combustión limpia e inyección directa de combustible ultra eficiente, hasta los motores a gas.

La versatilidad de las bujías de encendido de Bosch es el resultado de las modificaciones de diseño y de la utilización de metales especiales, tales como el platino, iridio e itrio. Todo esto permite a los motores cumplir con los objetivos, cada vez más restringidos de emisiones, al tiempo que aumenta el rendimiento y la eficiencia.

Su elevada capacidad de innovación y calidad puntera hacen de Bosch un colaborador líder a escala mundial, muy solicitado por los grandes fabricantes internacionales. “No en vano, los campos de inyección de gasolina, del encendido, know-how y experiencia de Bosch son un referente”.

Por su parte, NGK es un fabricante japonés que empezó a diseñar bujías de encendido para el automóvil en 1.936. La primera sucursal europea se estableció en 1.975, en Inglaterra, mientras NGK Spark Plug Europe se creaba cuatro años más tarde. Sin embargo, casi desde sus inicios sus bujías se vendieron en todo el Viejo Continente gracias a los diferentes importadores de cada país.

De sus modelos actuales merecen especial atención las bujías de iridio, que al emplear metales preciosos en los electrodos confieren a la bujía una mejor conductibilidad a la corriente y una mayor disipación del calor. El resultado es mayor potencia y menor consumo. Asimismo, debemos resaltar los calentadores cerámicos, con mejor velocidad de arranque y mayor durabilidad. Su gama de bujías es la “más amplia del mercado en lo que a cobertura se refiere”.

Señalar también que NGK se centra en la innovación y búsqueda de nuevas soluciones para apoyar los objetivos de los fabricantes de automóviles. Su centro técnico, en Alemania, está al servicio de las casas de coches europeas y diariamente se llevan a cabo test de funcionamiento. “Al participar, como proveedor de desarrollo, con los principales constructores de automóviles, nos aseguramos que cada vehículo-motor utilice como repuesto la bujía más adecuada”, aseguran.

Pese a los complicados momentos actuales, NGK indica que el sector de la posventa está pasando por buenos momentos a nivel de consumos.

De hecho, en la pasada feria de Automechanika (Frankfurt) presentaron su propio surtido de bobinas de encendido, “la más amplia del mercado gracias a sus 350 referencias”. Aseguran que con este lanzamiento se posicionan en un lugar estratégicamente favorable, utilizando sus conocimientos básicos como especialistas de ignición para favorecer a sus clientes.

Bosch “pin-to-pin”

Estas innovadoras bujías de alto rendimiento de Bosch han sido diseñadas a la medida del perfil específico de requisitos de los motores de inyección directa de gasolina de gran sensibilidad.

Para alcanzar la elBujiasdiciembre2012.4evada tensión de encendido necesaria en los motores sobrealimentados, se precisa una óptima transmisión de la energía de la chispa de encendido a la mezcla aire-combustible.

Justo para eso ha creado la firma alemana sus bujías “pin-to-pin”, que cuentan con dos electrodos especialmente delgados, que a pesar de la menor distancia existente entre ellos, garantizan un alto grado de transmisión de la energía.

Bujías con acoplamiento en vaso

A fin de aumentar la eficiencia de sus motores, los fabricantes de automóviles reducen la cilindrada o el número de cilindros (downsizing), al tiempo que aumentan la presión de carga. Por ello se precisa una mayor tensión de encendido, lo que exige a su vez una mejor resistencia del aislante a la descarga eléctrica.

Bosch, para lograr esos objetivos, ha desarrollado bujías con un acoplamiento especial: en el nuevo acoplamiento en vaso, el aislante es aproximadamente 8 mm. más largo. Para compensar ese alargamiento, la bujía lleva ahora un perno con diseño de vaso. El muelle de compresión de la bobina se inserta en el vaso del perno, estableciendo una conexión perfectamente apantallada.

De esta manera se consigue reducir la altura del terminal a la mitad y, a su vez, una mayor resistencia al salto de chispas y al cuello del aislador de la bujía. Desde finales de 2.011 se comercializan los primeros vehículos que incorporan bujías Bosch con terminal de vaso.