Las empresas que se dedican al segmento de los motores reconstruidos comparten un importante número de características, pero si debemos destacar una es la excelente relación entre calidad, prestaciones y precio. En la actualidad, el notable bajón en las ventas del vehículo nuevo puede relanzar ligeramente este mercado, olvidado en tiempo de ‘vacas gordas'.

 

Sin duda, el motor reconstruido es una alternativa muy rentable y económica para aquellos usuarios que, con un vehículo ya de cierta antigüedad, deben recorrer muchos kilómetros a lo largo del año. Pero este planteamiento sigue sufriendo el desconocimiento del gran público.
Recordemos el hecho de que los especialistas en la reconstrucción de motores y otros órganos mecánicos continúan teniendo que convencer al usuario final - en muchas ocasiones incluso al reparador - de que los componentes que producen ofrecen la misma garantía que los que vende el fabricante, es decir, dos años.
En este sentido, la actual crisis económica debería facilitar la mejora del mercado de los reconstruidos. Seguramente el usuario no cometerá anteriores imprudencias, habituales en época de bonanza, como gastarse 25.000 euros en un vehículo nuevo y desguazar el averiado, en lugar de adquirir un motor reconstruido por unos 2.000 euros y repararlo.
“Nuestro mayor esfuerzo es tratar de llegar al taller en general, darles a conocer nuestro producto, sus ventajas y garantías”, aseguran desde Vege, antes de admitir que “ha costado más de lo esperado, aunque la invasión de otros productos reconstruidos está ayudando a que reconozcan el nuestro”. Aún así su hincapié no cesará y anhelan conseguir sus objetivos.
Para Asysum, el gran problema de este segmento es la no existencia de una normativa clara donde se diferencie lo que es un motor reconstruido, un motor reparado o un motor de ocasión. “Algunos talleres todavía no tienen claras las diferencias y no saben que, en un motor reconstruido, todas las piezas de rozamiento que sufren un desgaste se sustituyen directamente”.
Mientras, Nayco Motor opina que las denominadas “nuevas tecnologías” están supliendo en parte este problema. Sin embargo, la labor del comercial puerta a puerta y el taller como valedor de nuestro producto son nuestros principales recursos.

Rentable

Un motor reconstruido - como nos anuncia Vege - es, sobre todo, un ahorro considerable de dinero con calidad equiparable al nuevo. “No podemos olvidar que la crisis es para todos y lo que nos encontramos es que el usuario y el taller buscan más lo que necesitan, lo cual a nosotros nos influye positivamente”. Para cualquier motor que debe cambiar un taller, les solicitan un presupuesto.
Asysum da otro paso más y afirma que, tal y como están las cosas, el motor reconstruido es una gran alternativa al producto nuevo, debido a que las características técnicas y la garantía son muy similares. “En cambio, el precio es muy interesante”, reflexionan.
De hecho, los consumidores están vigilando mucho el precio y esto hace que la toma de decisiones esté muy basada en el coste. Por ejemplo, si un motor tiene un precio más caro que la competencia, las ventas se ven afectadas rápidamente.
“Ha habido un cambio paulatino en el perfil del consumidor: se han incorporado nuevos clientes que antes se decantaban por ir a reparar al servicio oficial y compraban, por lo tanto, un motor nuevo”, continúa la misma firma. Ahora prefieren acudir al taller libre y adquirir un motor reconstruido.
Nayco Motor reitera que “es el más rentable, el más seguro y el más ecológico”, aspecto este último más aceptado por los organismos oficiales. Hay que tener en cuenta que el motor de ocasión sigue funcionando con los desgastes que tenía, al tiempo que el reconstruido vuelve al parque con las partes fundamentales que intervienen en la combustión totalmente nuevas, lo que da unos valores de contaminación mínimos.
A raíz de la crisis global, se ha notado un aumento de ventas en vehículo ligero, con un pequeño descenso en motor medio e industrial. Recordemos que la mencionada coyuntura ha afectado a muchas empresas que disponían de este tipo de vehículos.

El proceso

Un motor usado es probado en un banco de pruebas antes de ser comercializado y el cliente tendrá la tranquilidad que las prestaciones que obtendrá serán equivalentes a las que tenía su anterior mecánica.
Así como la reparación de un vehículo en el taller debe seguir una secuencia ordenada de pasos, las firmas dedicadas a la reconstrucción de motores también lo deben hacer, más o menos estandarizado. Veamos los más importantes:
-         Almacenaje y clasificación de las unidades recibidas para su reconstrucción.
-         Limpieza y verificación, para separar los componentes principales (bloque, cigüeñal y culata) mediante métodos respetuosos con el medio ambiente.
-         Rectificado de cilindros por el uso de bruñidoras por control numérico. Mantienen las tolerancias marcadas por los fabricantes.
-         Análisis y rectificado de cigüeñales, a los que se les somete a la acción de campos magnéticos longitudinales y transversales para detectar posibles grietas.
-         Rectificado y alineado de bancadas, con el objetivo de corregir la flexión y tiro de bastidores ocasionados por su funcionamiento anterior.
-         Rectificado de bielas, en las que se cambian los casquillos de pie de biela por unos nuevos (que son posteriormente mecanizados). Las bielas también son alineadas para asegurar su perfecto paralelo antes de ser montadas.
-         Montaje. Todas las piezas sometidas a rozamiento son nuevas y pasan un control de calidad. En estas cadenas de montaje se completa el motor, verificando cotas y puestas a tiempo.
-         Banco de pruebas, que permite comprobar la potencia efectiva, consumo, salidas de humos y puesta a punto del motor.
-         Acabado del motor en la cabina de pintura, repasando los detalles finales.
-         Almacenaje y embalado, que varía en función del tipo de motor y las necesidades concretas de cada cliente.

Empresas

Desde su fundación, en 1.936, Vege se ha especializado en la reconstrucción de motores y culatas de las más conocidas marcas europeas, americanas y japonesas. En la actualidad, la firma está situado como el “mayor reconstructor de motores de Europa”. En España cuentan con un almacén de distribución propio desde 1.994, para la comercialización en nuestro país y Portugal.
Disponen de un amplísimo ‘stock' (independiente) de motores reconstruidos, de las diferentes referencias que solicita el mercado nacional, siempre con total disponibilidad. “El catálogo que ofrecemos - aseguran - es, sin duda, el más amplio del mercado”. Asimismo, gracias a su departamento de desarrollo cuentan con actualización de referencias continua, además de fabricar culatas nuevas de producción propia, “con la garantía que nos caracteriza en todos nuestros productos (nuevos y reconstruidos)”.
Por su parte, Asysum es un grupo familiar dedicado a la reconstrucción en general desde hace tres décadas. Hoy en día reconstruyen motores, cajas de cambios automáticas y manuales, turbocomprensores, inyectores diésel, common rail,… Su gama presenta un sinfín de productos, para gasolina, diésel, turismos o vehículo comercial ligero.
“Brindamos soluciones a casi todos los problemas que nuestros clientes puedan tener”, indican. Su fabricación se lleva a cabo en España, lo que provoca que los plazos de entrega sean rápidos.
Están abriendo también un nuevo punto de reconstrucción de cambios automáticos en Lisboa (Portugal) y que al mismo tiempo es servicio oficial de ZF.
Finalmente, Nayco Motor es fabricante e importador desde 2.006. Su gama contempla uno de los abanicos más extensos del mercado, pues abarcan desde la A a la Z, los históricos y los clásicos.
Tienen previsto inaugurar otra planta de reconstrucción de culatas y turbos. Esperan tenerla en funcionamiento a mediados de febrero.

Futuro esperanzador

Las firmas consultadas exponen que el futuro a corto plazo es favorable, en parte porque la crisis no ha sido tan dura en nuestro sector como en otros. Así, Asysum comenta que ha hablado con muchos profesionales del tema (recambistas, talleres o grupos de distribución) y la gran mayoría señala que en el 2.010 no lo han pasado tan mal como podía parecer. Debemos tener en cuenta que hubo unos meses que la demanda bajó de golpe, a niveles extremadamente bajos, pero en poco tiempo se recuperó hasta las cifras de hoy en día.
Desde Vege sienten que hay que ser positivos y mirar hacia delante. “Cuando todos hagamos esto y nos quitemos de la cabeza lo que nos han metido tan concienzudamente, veremos la luz a muy corto plazo”. En esta firma están convencidos que el futuro es muy favorable.