Bridgestone sorprendió esta misma semana, durante la celebración del Salón del Automóvil de París, con el lanzamiento de una nueva versión de su prototipo de llanta sin aire.

Recordemos que fue en 2011 cuando la compañía mostró por primera vez su propuesta de neumático Air Free, compuesto por una banda de hule que rodea una estructura con rayos de resina diseñados para amortiguar impactos y soportar el peso del automóvil.

 

El principal beneficio es obvio, no tener que volver a inflar las llantas ni preocuparse de los posibles pinchazos. Asimismo, todos los componentes del Air Free son reciclables, reduciendo considerablemente el desperdicio asociado con la producción y uso de los neumáticos tradicionales.

Olivier Monbet, responsable del departamento técnico de Bridgestone, considera que la mejora más relevante es que el nuevo diseño resiste mejor los impactos y, sobre todo, el calor generado por la fricción. El próximo reto es optimizar la dureza que sienten los conductores al girar hacia los lados.