El Automotive News World Congress 2014 reunió en Detroit (Estados Unidos) durante los pasados 14 y 15 de enero a los profesionales del sector, para compartir opiniones sobre el estado de la automoción y las decisiones y estrategias pensadas para encarar tantos los desafíos globales como las oportunidades de crecimiento.

A lo largo de la 38ª edición del certamen, Continental presentó un prototipo de Interfaz Hombre-Máquina (HMI), así como la instrumentación para los fabricantes de vehículos en todo el mundo.

"Los conductores deben ser capaces de recibir intuitivamente la información que necesitan saber durante la conducción. Se trata de un diálogo sin palabras. El vehículo tiene que anticiparse a lo que el conductor necesita", expuso Helmut Matschi, miembro del Consejo Ejecutivo de Continental y de la División Interior.

En base a estas expectativas, Continental mostró su propuesta para resolver nuevos retos en el ámbito de la HMI, que tendrá que adaptarse a las tendencias que vienen, como la conducción parcial, alta y completamente automatizada.

Matschi resaltó, en ese sentido, que las nuevas funciones de conducción automatizada requieren el siguiente paso evolutivo en el ámbito del diálogo entre conductor y coche. "A medida que la tecnología de asistencia al conductor evoluciona hacia la conducción automatizada, la HMI tiene que cumplir con los nuevos requisitos. Ésta tiene que adaptarse a la situación del tráfico y al estado del conductor en cada momento", añadió.

Este enfoque holístico es en lo que Continental está trabajando y las cámaras interiores son claves, ya que ayudarán a cerrar el circuito de información entre el conductor, el coche y el entorno. Esto se torna primordial cuando hablamos de conducción automatizada: por un lado tienen que activarse fácilmente y, por otro, devolver el control al conductor de forma intuitiva.

Pero, ¿qué pasa si el conductor no está prestando atención? "En este tipo de situaciones el HMI debe adaptarse como una Tecnología For-one-another", apuntó Matschi. Las cámaras interiores pueden observar la posición de la cabeza del conductor y su ángulo de visión, por lo que en una situación peligrosa, una serie de señales guiarán la atención del usuario donde sea necesario.

El aumento de la densidad del tráfico y una funcionalidad del vehículo cada vez más completa hacen que priorizar la información sea aún más importante. Es en este punto donde entra la pantalla frontal (HUD), pues dependiendo del estado del conductor puede cambiar inmediatamente la información relativa a su campo de visión.