Los retenes de aceite son elementos de gran precisión en su fabricación por lo que requieren especial cuidado en su instalación para aumentar su vida útil. Está comprobado que la vida útil de un retén está directamente relacionada con los procedimientos de instalación. En un nuevo Informe Técnico, Ajusa detalla distintos consejos o advertencias para el montaje de los retenes de aceite:

  1. Estado del alojamiento. Al inspeccionar el alojamiento donde se va a instalar el retén, revisar que éste no tenga irregularidades que puedan causar fugas de lubricante y que esté completamente limpio.
  2. Estado del eje. Se debe revisar cuidadosamente que el eje no tenga imperfecciones que puedan afectar al labio de sellado. La duración y el funcionamiento del retén pueden verse perjudicados a causa de imperfecciones del eje tales como: rebabas, raspaduras, oxidaciones, surcos, etc. En algunas ocasiones, el labio de sellado puede desgastar la superficie del eje donde hace contacto, generando un surco por el que se produce la perdida de aceite. Si el eje esta desgastado en profundidad (surco), o ha sido dañado durante el proceso de desmontaje del retén viejo, será necesario reparar o sustituir dicho eje para asegurar que la superficie de contacto se encuentra en perfectas condiciones.
  3. Uso de sellantes. No se debe aplicar sellante en el diámetro exterior del retén ni en el alojamiento. El contacto en estos lugares debe ser seco y ajustado para que selle correctamente. Este sellante podría llegar hasta el labio de sellado anulando su funcionamiento.
  4. Lubricación en el montaje. Antes de instalar un retén de aceite, excepto en los retenes de material PTFE, lubricar ligeramente con aceite el labio de sellado. Esto facilita el montaje en el eje y evita un arranque en seco que pueda dañar el labio o producir desgastes prematuros.
  5. Retenes PTFE (Politetrafluoroetileno). Es muy importante montarlos sin lubricar el labio interior de sellado, utilizando el aplicador que trae consigo para montarlo en el eje sin dañar el labio. No ayudarse nunca de ningún tipo de galga para su montaje dado que se dañará el labio. Es necesario esperar cuatro horas antes de poner en marcha el motor, para que el labio de sellado se asiente totalmente al eje de giro.
  6. Sentido del giro. El sentido de giro del retén es fundamental. Si el retén que se monta no es el apropiado en cuanto a medidas o sentido de giro, se producirán fugas. Generalmente, los retenes tienen grabadas sus dimensiones y sentido de giro en el elastómero. El sentido de giro va indicando mediante una flecha y debe coincidir siempre con el sentido del eje. El retén siempre debe ser introducido en el alojamiento, de tal manera que las marcas (dimensiones y flecha) queden de cara al exterior (lado aire).
  7. Montaje. Queda totalmente prohibido golpear directamente con el martillo el propio retén o utilizar cualquier elemento punzante para la introducción del mismo en su alojamiento, ya que esto podría provocar deformaciones en el alma metálica, con la consecuente pérdida de aceite.