El grupo de investigación de Ingeniería Mecánica Aplicada de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche trabaja en un proyecto que evalúa la emisión sonora de vehículos eléctricos para aumentar su seguridad y la de los peatones. El objetivo es incrementar la seguridad de los eléctricos mediante el uso de señales acústicas de alerta para que los transeúntes aumenten la detectabilidad sonora y evitar así posibles situaciones de peligro de atropello, según un comunicado de la UMH recogido por el periódico La Vanguardia.

Una vez finalizado el proyecto europeo relacionado con vehículos eléctricos y su seguridad frente a los peatones, el Laboratorio de Acústica y Vibraciones (Liav) de la UMH y el Grupo de Acústica Aplicada de la Universidad de Alicante han realizado una campaña de mediciones acústicas para cuantificar la sonoridad de estos vehículos a baja velocidad.

La acción ha sido coordinada por la profesora del Grupo de Ingeniería Mecánica Aplicada de la UMH, Nuria Campillo Davó, y las pruebas se han llevado a cabo sobre varios vehículos cedidos temporalmente por el concesionario alicantino Toyota Medimotors Gestión, que colabora en el proyecto. Por su parte, las mediciones han contado con la presencia de un investigador de la Universidad de Kyushu (Japón), ya que las pruebas obtenidas son el punto de partida de una colaboración con la que el grupo aspira a ampliar sus fronteras hacia el continente asiático.

Los vehículos eléctricos plantean nuevos retos para los investigadores: controlar su emisión acústica y las vibraciones, para aumentar el confort del usuario y la seguridad de los peatones. Según los científicos, el ruido y las vibraciones asociados a los vehículos eléctricos presentan unas características diferentes en comparación con los convencionales, que se traduce en molestias al conductor o pasajero por determinados sonidos y en una deficiente capacidad de detección por parte del peatón a la hora de percibir la presencia de un vehículo eléctrico.