Piezas de la colección de Rudolf Gerstenmaier llegan al Museo Cerralbo, presentando por primera vez al público parte de su colección de artes decorativas. La exposición parte de la voluntad del Museo Cerralbo por hacerse eco de grandes colecciones contemporáneas que pueden ponerse en relación con la del XVII marqués de Cerralbo, fundador del Museo. La belleza es el hilo conductor de una exquisita selección de piezas que narran una historia de buen gusto coleccionista que trasciende el tiempo y el espacio.

Rudolf Gerstenmaier, quien fuera fundador y propietario del distribuidor de recambios del mismo nombre, es hoy un afamado coleccionista de arte. No busca piezas de primera línea, que se ven legitimadas simplemente por la fama mundial de sus creadores, sino que es un auténtico buscador de la belleza que aprecia la individualidad y el carácter de cada obra de arte que integra en su colección. Seguidor de artistas menos conocidos pero con una relevancia innegable, persigue obras que resultan determinantes en su producción, como es el caso de La playa de Almería de noche (1882), obra de Darío de Regoyos que abre la exposición temporal.

Su compromiso con la cultura se hace patente desde hace años, a través de sus generosos préstamos a diferentes instituciones que han expuesto piezas destacadas de su colección, para deleite de las miles de personas que han podido disfrutarlas. También en 2019 se ha puesto de manifiesto su innegable filantropía con la donación de varias obras pictóricas al Museo Nacional del Prado.

En el caso de las colecciones de artes decorativas, esta exposición realizada en el Museo Cerralbo es la primera ocasión en la que se exponen al público.