A raíz de la aprobación de una directiva europea sobre medio ambiente la industria del automóvil se vio ante un horizonte en el que, para el año 2015, los vehículos que se comercialicen en Europa deben ser capaces de conectarse con centros que detecten su nivel de emisiones y avisen al vehículo para que acuda a revisión si ese nivel es superior al exigido.


Los fabricantes de vehículos incorporaron a este propósito toda una serie de funciones más: el aviso en caso de accidente o avería; la comunicación de revisiones periódicas y de anomalías de funcionamiento y, como era de esperar, el receptor de esa información debían ser sus propias redes de posventa.
Este tema, aparentemente, no levantó las lógicas alertas en las asociaciones del sector multimarca y han pasado meses sin que se haya debatido este asunto con la necesaria profundidad en el sector.
La pasada semana Miguel Ángel Cuerno ha alertado al sector como recogimos en esta web. Pero, ya en octubre, habíamos hablado con él tras preguntar a unos y otros y, ya entonces, nos lo contó y así lo contamos en el número 243 de nuestra revista Talleres en Comunicación.