Dos de cada tres niños no viajan de forma correcta y segura cuando van en coche, según la organización británica Child Seat Safety. No se trata sólo de casos en los que no usan la silla obligatoria, sino de otros errores que también pueden tener graves consecuencias en caso de accidente. Por ejemplo, este estudio asegura que la mayoría usa sistemas de retención inapropiados o asegurados de forma incorrecta. En juego, una reducción del 75% del riesgo de muerte y del 90% del de lesiones, según la Dirección General de Tráfico española. Sólo hay que seguir unas normas básicas:

  1. La sillita, homologada y según altura y peso. No solo es la edad la que determina qué tipo se debe usar, sino su peso y medida. Según Javier Luzón, responsable del departamento de Desarrollo de la Seguridad en el Vehículo de SEAT, “es sumamente importante que se use la sillita del grupo adecuado, porque el diseño de cada uno responde a unas necesidades específicas de protección del cuerpo de los pequeños”. SEAT cuenta con sillas de los diferentes grupos, homologadas según la última normativa europea, conocida como i-Size. Hay que tener cuidado, por otro lado, con las heredadas, de segunda mano, porque tras un largo periodo de tiempo los materiales tienden a deteriorarse y puede que no garanticen la protección original. Tras un accidente, también hay que sustituirlas.
     
  2. En los asientos traseros siempre. “Son los más seguros con diferencia. Por eso es dónde siempre deben viajar los niños” insiste Javier Luzón. Aunque el asiento del copiloto está habilitado para colocar sistemas de retención infantil, sólo está recomendado usarlo en ocasiones muy excepcionales, por ejemplo, cuando los de atrás ya están ocupados por otras criaturas. En estos casos, hay que desconectar el airbag.
     
  3. Asegurar el correcto anclaje. Es importante leer detenidamente las instrucciones de la silla para instalarla correctamente y, después comprobar en cada viaje que está bien fijada. El método más sencillo y cómodo es el Isofix. Si el modo de anclaje es con el cinturón de seguridad, “debemos cerciorarnos de que pasamos correctamente la cinta por los puntos que indica el fabricante” explica Javier Luzón.
     
  4. El arnés, bien tensado. A menudo los pequeños lo llevan demasiado holgado, con lo que hasta pueden sacar los brazos, algo que podría tener graves consecuencias en caso de colisión. Los arneses deben ir tensados y lo más ajustados posible a su cuerpo. Un truco es intentar pellizcar la cinta. Si se puede, se deben ajustar un poco más.
     
  5. Sentido inverso a la marcha el máximo tiempo posible. “En caso de colisión frontal, el cuello de un bebé no está preparado para soportar el peso de su cabeza impulsada hacia delante” explica Luzón, por eso las sillas de los grupos 0 y 0+ están diseñadas para colocarse sólo a contramarcha. Es obligatorio alargar esta posición como mínimo hasta los 15 meses, y es posible hasta los 1’05 m de altura, según lo prescrito por la normativa ECE R129.
     
  6. No descuidar los trayectos cortos. Los desplazamientos de casa al colegio acumulan el mayor número de conductas de riesgo. Según el Real Automóvil Club de España, el 37% de los conductores reconoce haberlos llevado en alguna ocasión sin sillita. Otros dejan que los más mayores se abrochen solos, sin comprobar si lo han hecho correctamente.
     
  7. Abrigos y mochilas, fuera. En los viajes de pocos minutos, a menudo se deja a los pequeños con el abrigo puesto o incluso con la mochila escolar a la espalda. Son elementos que aumentan la holgura entre el cinturón y el cuerpo del niño, y pueden dificultar el buen funcionamiento del arnés. Y aunque sea para pocos kilómetros, “nunca se debe olvidar que la seguridad es clave desde el primer metro”, recuerda Luzón.
     
  8. Todo al maletero. Equipaje y objetos en los asientos o en la bandeja trasera pueden convertirse en proyectiles en caso de un frenazo o colisión.
     
  9. Predicar con el ejemplo. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es un requisito indispensable para la educación, también en seguridad vial. El cinturón es obligatorio para todos y los niños imitarán la conducta de los padres, porque el ejemplo vale más que mil palabras.
     
  10. En caso de accidente. Siempre que sea posible, hay que sacar a los pequeños de un coche siniestrado en su silla. Salvo riesgos inminentes, nunca hacerlo en brazos ya que se les podría provocar una lesión grave.