Según los datos que publica Acierto.com, los peatones representan casi el 22% de fallecidos en accidentes de tráfico en nuestro país: solo el año pasado fueron 381 las víctimas mortales, una cifra, eso sí, ligeramente inferior a las de 2018. Pero, ¿quiénes son?, ¿dónde tienen lugar esos siniestros?, ¿de quién es la responsabilidad?

Si analizamos los datos de manera pormenorizada observamos que 7 de cada 10 peatones fallecidos tenían 65 años o más, aunque existe una incidencia mayor a partir de los 75 años. Y hasta el 85% de los accidentados sufren secuelas permanentes. Unos accidentes que se dieron en mayor medida dentro de las poblaciones, sobre todo en aquellas más grandes (las grandes ciudades registran un número superior de percances). Los cruces, intersecciones, semáforos y lugares no habilitados para la circulación de peatones son especialmente peligrosos.

Ahora bien, los atropellos marcha atrás en las vías urbanas son los más comunes. De hecho y por desgracia, en 8 de cada 10 de estos siniestros la responsabilidad fue del conductor. Los casos en los que el peatón actuó de forma imprudente o circulaba por un lugar inadecuado no alcanzan el 20%.

Si bien la legislación actual tiende a proteger al más débil -es decir, al peatón-, determinar de quién es la “culpa” del accidente puede generar cierta controversia. Algo que, sin embargo, será clave para saber cómo actuará el seguro. Es decir, si cubrirá la indemnización del peatón o si ésta corresponde, entre otros. No siempre los peatones son las víctimas del accidente. Por ejemplo, en caso de que un peatón genere un accidente a un tercero por cruzar de forma indebida por la calzada. En estos casos no solo podría exponerse a una multa, sino también con una pena de prisión de seis meses a dos años, aunque siempre dependerá del caso en particular (si hay víctimas mortales, si se encontraba bajo los efectos del alcohol, y otros).

Más allá de lo comentado, el comparador recaba algunos consejos de seguridad para peatones como circular siempre por sitios habilitados para tal fin, respetar las señales de tráfico, prestar atención antes de cruzar un paso de cebra o semáforo, evitar el uso del teléfono móvil mientras caminamos, mantener una distancia prudencial de la calzada en la acera, extremar las precauciones al bajar de un vehículo, etc.