Representantes del Parlamento Europeo, de los gobiernos de los 28 Estados miembro de la UE y de la Comisión Europea, se reunían la semana pasada para establecer definitivamente estándares de emisiones de CO2 para camiones. “Alcanzar los ambiciosos estándares de CO2 propuestos por la UE será sólo posible con una rápida y masiva aceptación por parte del mercado de camiones de cero o bajas emisiones”, explican desde ACEA, cuyos responsables destacan que “mientras que el objetivo pasa por alcanzar un acuerdo en las próximas semanas, las infraestructuras requeridas se encuentra casi completamente ausente en la actualidad y no hay un plan claro de la UE para su despliegue”.

Según explican desde la asociación, de acuerdo con las estimaciones más conservadoras, “al menos 6.000 puntos de recarga de alta tensión para camiones eléctricos se necesitan en las carreteras europeas entre 2025 y 2030. Además, son necesarios otros 20.000 puntos de recarga normales adecuados para camiones, haciendo un total de 26.000” instalaciones de este tipo que deberían estar listas en poco menos de una década.

Los responsables de la patronal europea hacen hincapié en el hecho de que aunque se está desplegando una red de puntos de recarga para vehículos eléctricos en las carreteras europeas, lo cierto es que “los camiones pesados no pueden usar esta infraestructura porque demandan mucha más energía, así como puntos de aparcamiento para efectuar las recargas en las carreteras europeas”.

A día de hoy no existe ni un punto público de recarga para camiones de larga distancia. Ni siquiera existe un estándar para los cargadores de alta tensión (Erik Jonnaert, secretario general de ACEA) 

Del mismo modo, “las hidrogeneras para turismos no son adecuadas para camiones, debido a que la presión de almacenaje es demasiado baja para satisfacer la demanda de los camiones”. En opinión de los responsables de ACEA, se necesitan alrededor de “1.000 hidrogeneras específicas para camiones entre 2025 y 2030, pero en la actualidad hay menos de una decena disponibles en toda Europa, ninguna de ellas compatible con camiones de hidrógeno”.

Algunos países europeos sí que cuentan con puntos de suministro de GNC y GNL específicos para camiones, “pero su distribución es aún muy irregular a lo largo y ancho de toda Europa y el número total de estaciones de servicio de este tipo continúa siendo bajo”, destacan desde la organización internacional e informan desde Todotransporte.

Los políticos deben ser conscientes de esta alarmante situación cuando vayan a decidir los objetivos de emisiones de CO2 para camiones, pues esas cifras dependen de una masiva aceptación de camiones con propulsiones alternativas al gasoleo”, advierte Jonnaert, para añadir que “los objetivos deberían ser acordados conjuntamente y acompañados por un plan de acción de despliegue de infraestructuras de recarga adecuadas para camiones en toda la Unión Europea”.

En su opinión, “no puede esperarse de los clientes que inviertan en camiones con propulsiones alternativas si no tienen la posibilidad de recargarlos. ACEA apoya de forma decidida un acuerdo sobre nuevos estándares de emisiones de CO2 para camiones, pero urgimos a los políticos a asegurar que esos objetivos sean alcanzables en la práctica”, ha destacado el secretario general de la patronal automovilística europea.