Tras las graves incidencias climáticas de los días pasados en la zona sureste de España, las entidades Aeme (Elche) y Atramur (Murcia), miembros de la nacional Conepa, han puesto en marcha un servicio especial de asistencia y ayuda a los talleres asociados que han sufrido daños en sus instalaciones, así como en los vehículos que permanecían bajo su custodia en esos momentos para realización de tareas de reparación o mantenimiento.

Los equipos técnicos de ambas organizaciones, respaldados también por Conepa, están ofreciendo un apoyo especial con asesoramiento personalizado y, en la mayoría de los casos, presencial, intentando así servir de soporte en la complicada situación de decenas de empresas del sector.

Hasta el momento, unas 50 empresas afectadas en mayor o menor grado han recibido la atención de Aeme y Atramur. En el resto de las provincias afectadas por las fuertes tormentas, el impacto en talleres ha sido pequeño y no ha requerido de campaña especial por parte de las asociaciones de Conepa presentes en esas zonas.

Según la experiencia de ambas asociaciones, los principales problemas con los que se encuentran los talleres tras el paso de la gota fría se resumen principalmente en desperfectos de diverso grado en los locales y en los automóviles guardados en ellos o en zonas al aire libre donde esperaban ser reparados.

Además, las empresas del sector se están encontrando con la entrada masiva de vehículos dañados, muchos de los cuales ni siquiera admiten la posibilidad de reparación y deberán ser llevados al desguace. De esta forma, desde Conepa alertan de que algunos talleres se están convirtiendo en “cementerios” de automóviles, “en una espera técnica y burocrática que sólo causa problemas adicionales a las empresas”.

En su programa de ayuda a los talleres, las asociaciones prestan tanto ayuda legal para realizar los trámites pertinentes ante los seguros, como asesoramiento y consejos dirigidos a contribuir a una mejor atención a sus clientes automovilistas también damnificados. Los daños económicos ocasionados por las tormentas en las mismas están todavía pendientes de determinar.