El verano es la época del año en la que se producen más desplazamientos y en la que el vehículo se convierte en el medio de transporte más utilizado. De hecho, la Dirección General de Tráfico (DGT) calculó 81,5 millones de traslados, un 3,85% más que el verano pasado.

Durante estos meses, asimismo, el vehículo pasa muchas horas en la calle, expuesto a altas temperaturas, y dependiendo del destino, los cambios entre frío y calor también pueden dañarle.

 

Ante estas circunstancias y tras los kilómetros de circulación, la compañía de renting y gestión de flotas ALD Automotive pone de manifiesto la importancia de revisar el vehículo y comprobar que todos los elementos están en perfecto estado.

Los neumáticos, el aceite, los frenos y las luces son algunos de los componentes que requieren atención y mantenimiento para volver a circular por nuestra ciudad sin problemas. Un desgaste de las ruedas, posibles grietas en los espejos o un nivel de los líquidos inadecuado inciden directamente en la seguridad vial en general.

Frente a este hecho, ALD Automotive ofrece una serie de consejos a los conductores para moverse con su vehículo en perfectas condiciones tras la vuelta de vacaciones:

- Los neumáticos. En estos meses, los neumáticos son los elementos que más sufren, pues la distancia recorrida es superior a los trayectos habituales (de casa al trabajo, a centros comerciales o salidas puntuales). Por ello, es necesario comprobar la presión, pues tiene una influencia directa sobre el comportamiento dinámico del vehículo, disminuyendo sus prestaciones si es inferior a la marcada por el fabricante. Una baja presión incluye directamente en el consumo de combustible y en la emisión de CO2 al medio ambiente.

Además, en verano los conductores adaptan la presión al volumen de equipaje que se transporta durante estas fechas (maletas, objetos para la playa, neveras portátiles, etc.), pues siendo superior al habitual, se deberá tener en cuenta la disminución de la presión para acondicionar el vehículo a nuestro día a día.

- El motor. Si la playa ha sido el destino elegido para estas vacaciones, es posible que haya entrado arena en el vehículo. Para evitar consecuencias en el motor, se aconseja acudir al taller para que un profesional realice una revisión y si fuera necesario, una limpieza interior.

- La óptica. El verano es el mes en el que menos uso se hacen de las luces, pero no por ello debemos olvidar comprobar su funcionamiento tras nuestras vacaciones estivales. Es necesario regularlas correctamente y limpiarlas para que no se reduzca la visibilidad. En este sentido, cobran importancia las lunas, tanto delanteras como traseras, pues la suciedad acumulada puede impedirnos ver correctamente.

- Los frenos. Otros de los elementos que requiere una especial atención tras las vacaciones estivales es el líquido de frenos. Éste debe permanecer siempre igual, sin sobrepasar la línea que marca el fabricante en el recipiente. Además de comprobar el nivel de líquido, debemos revisar si el envase tiene alguna fuga para evitar que no se derrame.

- El aceite. Antes de volver a nuestra vida diaria, se recomienda revisar el aceite lubricante del motor, pues en verano se recorren muchos kilómetros y estos largos viajes adelantan el mantenimiento del vehículo, que debe realizarse según las indicaciones del fabricante.

Del mismo modo, debemos verificar el nivel de este líquido, si la cantidad está por debajo del mínimo, se debe rellenarlo con el mismo tipo de aceite. Sin embargo, si es superior, hay que dirigirse a un taller profesional para comprobar el estado del motor y vaciar la cantidad necesaria.

- Otros elementos. Además de revisar estas partes del vehículo, se recomienda aprovechar este mantenimiento para comprobar el resto de niveles (líquido anticongelante, parabrisas). También se aconseja limpiar todos los cristales del vehículo ante las posibles lluvias esporádicas que puedan aparecer y revisar el estado de la batería.

Mediante estos consejos, ALD Automotive quiere hacer hincapié en la necesidad de comprobar el estado del vehículo tras estos meses de descanso. "Los conductores preparamos nuestros vehículos para salir de vacaciones, pero no a la vuelta. No nos damos cuenta que el regreso es el momento en el que es necesario reparar los posibles daños que ha sufrido durante estos meses para circular seguros" señala Javier Cabanas, director de la Escuela de Conducción de ALD Automotive.