El Real Decreto 1042/2013 del pasado 27 de diciembre aprobó el Reglamento del Impuesto sobre Gases Fluorados de Efecto Invernadero, establecido por la Ley 16/2013 del 29 de octubre de 2013.

En el caso de la posventa de automóvil, afecta fundamentalmente al gas R134a, pues el nuevo refrigerante R1234yf está exento y no se le aplica este impuesto.

Desde Ancera quieren trasladar su preocupación ante estos nuevos impuestos, debido a que esta medida podría dar lugar a la negativa por parte de algunos distribuidores de suministrar este producto.

Asimismo, se están tomando las acciones oportunas de lobby para proponer una implantación escalonada de dicho impuesto en tres años.

Recordemos que los distribuidores y talleres están obligados a declarar e ingresar el impuesto en la cadena de venta de refrigerante, si bien repercuten el impuesto al consumidor final, quien finalmente lo asume.

Para R134a, el importe a repercutir durante el presente año es de 8,58 euros/kg, cifra que se incrementará en 2015 (17,16 euros/kg) y 2016 (26 euros/kg.).

Señalar, en este sentido, que el importe del impuesto debe indicarse separadamente en las facturas del resto de conceptos, pero forma parte de la base imponible y cargado con el IVA correspondiente.

Los distribuidores deben inscribirse en el registro territorial de la oficina gestora (Unidad de  Administración Tributaria), en cuya demarcación esté el establecimiento que desarrolle la actividad.

Si cumplen los requisitos que les sean solicitados, recibirán una tarjeta acreditativa con un Código de Actividad de los Gases Fluorados (CAF), que deberán consignar en las autoliquidaciones cuatrimestrales y en las facturas.

Deben pedir entonces un código por cada establecimiento aunque tengan la misma razón social. Indicar, por otra parte, que para vender refrigerante a un taller hay que comprobar que sus empleados dispongan de acreditación de Manipulación de Gases Fluorados según el Real Decreto 795/2010.