La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) mostró su satisfacción por la decisión del Gobierno de prorrogar el Plan Pive, aprobado el pasado jueves por el Consejo de Ministros, en su octava edición.

 

Con los 225 millones de euros consignados al plan se podría subvencionar hasta 300.000 vehículos lo que permitiría que este año se pueda alcanzar el millón de turismos matriculados.

En palabras del presidente de Ancove, Elías Iglesias, el Gobierno demuestra sensibilidad hacia el sector de la automoción y contribuye decididamente a renovar un parque que supera los doce años de edad.

"La antigüedad está ya generando problemas de seguridad en las carreteras, con un aumento de siniestros en los que están involucrados vehículos muy viejos, además de los efectos negativos sobre la calidad del aire en las grandes urbes. Cada coche de más de doce años que se cambia por uno nuevo reduce toneladas de emisión de partículas contaminantes", expuso.

Sin embargo, una vez más, Ancove expresó su decepción por la decisión del Gobierno de dejar fuera del plan a los vehículos de menos de dos años de antigüedad y a las motocicletas. Sobre estas últimas, desde la Asociación se ha denunciado en anteriores planes la discriminación que implica su exclusión teniendo en cuenta que son más eficientes ecológicamente.

Para Iglesias, eso demuestra que en las ayudas del Gobierno priman los factores industriales y no la mejora medioambiental ni la seguridad de los motoristas, pues la antigüedad de las motocicletas es mayor que la de los turismos.

Respecto a los VO, Ancove ha explicado en varias ocasiones a miembros del Gobierno las ventajas que tendría apoyar la sustitución de vehículos de más de nueve años por otros de menos de dos años.

Sin duda, numerosos propietarios de estos coches tan viejos no tienen posibilidad de afrontar la compra de vehículos nuevos a pesar de las ayudas del Gobierno. No obstante, sí podrían adquirir vehículos de ocasión de hasta dos años o kilómetros cero.

Eso supondría una mejora medioambiental y de seguridad vial incuestionable. Pero además, supondría un acto de justicia en favor de los españoles más desfavorecidos por la crisis que tienen que conformarse con coches inseguros y contaminantes.