La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) matiza el dato de las matriculaciones de turismos y 4x4 en febrero cuando crecieron un 13%, alcanzando las 110.474 unidades. “La cifra está mediatizada por la debilidad del mismo mes de 2017 -un irrisorio aumento del 0,2%, aunque alcanzó las 97.796 unidades-, por lo que partía de unas cifras bajas, distorsionando el registro”, indican desde Ancove.

Además, la entidad asegura que “el segmento de particulares sigue mostrando una conducta alejada del conjunto del mercado, lo que preocupa especialmente en Ancove, pues este canal asegura la rentabilidad de los comerciantes”. Por otro lado, el dato de febrero supone un descenso sobre el pasado enero cuando las ventas subieron un 20,3%.

La compra de particulares aumentó un 12,2% en febrero (52.422 turismos y crossover), por debajo del 13% del mercado, aunque mejor que en meses precedentes. Sin embargo, el segmento particular sufrió un descenso del 0,1%, mientras que el canal de empresas incrementó sus matriculaciones un 16,2% (31.275) y el de alquiladoras un 11% (26.777).

Las matriculaciones corporativas están infladas por las autocompras de los concesionarios, presionados por unos objetivos muy superiores a la capacidad real de absorción que el mercado español tiene en la actualidad”, indican desde Ancove, para añadir que “se está acostumbrando al cliente español a los grandes descuentos y, una vez suprimidos los planes PIVE, el mecanismo del kilómetro cero está cogiendo el relevo con gran fuerza”.

Un mes más, las automatriculaciones quedan plasmadas en el registro del último día del mes. El 28 de febrero se matricularon 17.942 turismos en la DGT, lo que supone el 16,24% del total de las ventas del mes. “Por tanto, el dinamismo de las empresas queda artificialmente inflado si se tiene en cuenta que la mayoría de los turismos automatriculados -que la DGT atribuye al canal corporativo- acaba en manos de particulares que buscan descuentos cada vez más agresivos, mermando la rentabilidad de los comerciantes y reduciendo las ventas de vehículos nuevos”. Según la asociación, si se descuentan las ventas del último día, el canal de empresas se reduciría a 13.333 ventas.

“El anuncio de varios ayuntamientos de prohibir la circulación de los vehículos más antiguos supone de facto que se impedirá el derecho a utilizar el coche de algunas personas”, declara Elías Iglesias, presidente de Ancove. “Si bien es cierto que determinadas unidades muy contaminantes deben tener una restricción, en Ancove creemos que antes de prohibir su circulación deben establecerse planes que permitan a sus propietarios modernizar sus vehículos. Incentivar antes que prohibir es una manera de permitir que las personas con menores posibilidades económicas, que se ven obligados a seguir con sus vehículos actuales, puedan seguir ejerciendo el derecho a conducir como el resto de ciudadanos”.