La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) lamenta que no se haya encontrado una fórmula política para la formación de un Gobierno estable ante la falta de apoyos al candidato, Pedro Sánchez, en la sesión de investidura de la semana pasada. No obstante, considera necesario que se adopten medidas de forma urgente con el objetivo de reactivar el mercado de la automoción que registra caídas preocupantes y que no se justifican exclusivamente en la coyuntura económica. Por este motivo, apremia al Gobierno en funciones para que se ponga a trabajar sin dilación en un plan que ataje los principales problemas que aquejan al sector de la distribución del automóvil, en especial al especializado en el mercado de ocasión.

En el primer semestre, las matriculaciones de turismos y 4x4 han descendido un 5,7% con un descenso del 12,3% en el canal de particulares, sumándose a las caídas que vienen registrando desde septiembre del pasado año. Pero el mercado de ocasión también se ha sumado al desconcierto generalizado de los compradores y acumula tres meses consecutivos de bajadas, por lo que arroja en el acumulado del año un retroceso del 1,7% con descensos mensuales del 10,3% en mayo y 7,9% en junio.

En opinión de Ancove, la situación no es coyuntural y precisa de algunas acciones que ayuden a los comerciantes de vehículos a salir de esta particular crisis que ya está afectando a muchos negocios que, en el caso de la compraventa, son básicamente familiares con pocos recursos financieros. Por este motivo, solicita al Gobierno un plan de choque que ayude a reactivar el mercado de la automoción, pero también a solventar algunos problemas de fondo que cercenan la actividad del sector de la distribución de vehículos. Ancove propone las siquientes medidas:

  • Acabar con la competencia desleal. Más del 51,4% de las transacciones de vehículos de segunda mano tienen su origen en los particulares, según la DGT. Desde Ancove se defiende el derecho de cualquier propietario de vender su coche, bien a un profesional, bien a otro particular. Sin embargo, estamos en contra de que bajo la apariencia de operaciones entre particulares se oculten falsos profesionales que se dedican a comprar y vender coches con los que se ganan la vida sin tener que cumplir con las obligaciones de los compraventas legalizados: no pagan impuestos, no mantienen un local abierto ni contratan personal, no aportan la garantía mecánica a los compradores que les obliga la Ley de Consumo y en demasiadas ocasiones venden los coches sin cumplir con la legalidad (con embargos, con multas, sin haber pasado la ITV, sin estar al corriente de los impuestos o sin ser sus legítimos propietarios).
     
  • Plan de achatarramiento que incluya el vehículo de ocasión. La venta de vehículos es un conjunto que incluye no sólo las nuevas matriculaciones, sino también los vehículos de ocasión. En la mayoría de los casos, los compradores de un vehículo nuevo entregan el viejo a cambio, por lo que es imprescindible mantener el mercado de ocasión bien engrasado. Sin embargo, los mensajes contra el diésel han paralizado el mercado de ocasión de turismos, pues no se puede olvidar que el 63% de las transacciones son modelos de este combustible. Actualmente hay escasez de modelos gasolina y no digamos de motorizaciones alternativas dado que las ventas de los últimos años han sido mayoritariamente diésel. Además, no se puede obviar que existe un gran número de ciudadanos que no pueden afrontar la compra de un vehículo nuevo y que, por lo general, son los propietarios de las unidades más antiguas.
    Mientras no se incentive la sustitución de estos coches más viejos, no tendrá sentido fomentar la compra de vehículos muy eficientes medioambientalmente (eléctricos o híbridos) muy caros e inaccesibles para más del 80% de la población, según un informe de Solera. Por este motivo, es urgente activar el mercado de vehículos de ocasión con un plan de achatarramiento que permita la adquisición de unidades usadas más modernas (de menos de cinco años) de cualquier tecnología, incluyendo diésel y gasolina, que son mayoritarias en este mercado.
     
  • Fiscalidad. Modular una supuesta subida del diésel. Aunque desde Ancove se defiende una estrategia para ir hacia una movilidad más eficiente y descarbonizada, la realidad del mercado es tozuda y en segunda mano no se puede dar la espalda a que el 63% del parque de turismos es diésel. Una subida sin escalonar de la imposición fiscal a este tipo de combustible afectará a los ciudadanos menos pudientes, incapaces de acceder a tecnologías más limpias. Por este motivo, debería modularse una previsible subida al diésel en el Impuesto de Hidrocarburos.
     
  • Formación. Plan de digitalización de los compraventa. En España se calcula que hay unos 15.000 establecimientos dedicados activamente a la compraventa de vehículos, en la mayoría negocios familiares. Aunque el nivel de profesionalidad es generalmente alto, el sector afronta desafíos decisivos en los próximos años. La digitalización es imparable: de hecho, los comerciantes de vehículos usados hace ya tiempo que utilizan internet como uno de sus canales principales. Sin embargo, hay muchas oportunidades que se pierden por no tener la suficiente formación en campos digitales (redes sociales, marketing digital, SEO, SEM), por lo que debería definirse conjuntamente con las asociaciones del sector una formación específica que contribuya a reciclar a los profesionales ya en activo y formar a los futuros en competencias que van más allá de las habilidades comerciales.
     
  • Informe de tráfico. Aunque la DGT ha avanzado mucho en la modernización de todos los trámites, facilitando la labor de los comerciantes, existen algunos puntos que convendría mejorar. Uno de los más urgentes es garantizar que los informes de tráfico sobre los vehículos, que garantizan la situación legal de un coche que se pretende comprar o vender, tengan una validad al menos de 10 días. En la actualidad, el informe sólo vale en el momento de su emisión, y la picaresca puede llevar a que se intente vender un mismo coche a varios compradores al mismo tiempo.
     
  • Participación en las mesas de negociación. La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove), con cerca de 30 años de vida, representa a 1.500 comerciantes de vehículos con implantación nacional que suponen un 10% del total de los existentes en España. Sin embargo, frente a otras organizaciones, los asociados de Ancove son exclusivamente comerciantes en activo que abonan sus cuotas mensualmente. No se incluyen otros colectivos ajenos al sector como gestores o talleres sin venta. "Por tanto, entendemos que somos una asociación con suficiente representatividad y conocimiento del mercado de VO para estar presente en las mesas consultivas y de negociación con el automóvil de fondo. En concreto, la abierta por el Ministerio de Industria, Mesa de la Automoción, en la que hay otras asociaciones similares, pero también en las de Movilidad de la DGT", comentan.