La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) solicita al Gobierno que estudie y apruebe a la mayor brevedad un plan de transición para el vehículo de segunda mano con el fin de evitar que se paralice el mercado. La pretensión de subir el Impuesto de Hidrocarburos 3,8 céntimos por litro supone una vuelta más de tuerca contra el vehículo diésel, lo que lleva a un estrangulamiento del mercado de VO ante la falta de unidades de gasolina y de gas y mucho menos de híbridos y eléctricos.

En consecuencia, el mercado de turismos de ocasión sigue siendo mayoritariamente diésel, con el 65% del total de las ventas del año pasado. Sin embargo, la demanda se está transformando muy rápidamente ante los mensajes negativos contra el diésel que se están lanzando desde las distintas administraciones.

Lo que ha provocado que aunque el diésel sigue creciendo lo hace en menor medida, por debajo de la media del mercado que aumentó el pasado año un 6,6%. Por el contrario, las compras de las unidades de diésel subieron un 4,4%, frente al 9,8% de las de gasolina, o las propulsadas por gas, minoritarias todavía en el mercado de VO, pero con crecimientos del 55% anual las de gas licuado del petróleo (GLC) y del 316% las movidas con Gas Natural.

Pero la paradoja es que no hay coches con estas propulsiones alternativas en el mercado, lo que obliga a los compradores a llevarse modelos de diésel sin estar convencidos. Sólo se pueden encontrar coches de gasolina o gas de menos de 12 meses procedentes del alquiler o comercializados como kilómetro cero, mucho más caros que no encajan bien con el perfil clásico del comprador de VO.

Así, los precios de los diésel están descendiendo en picado, lo que está acarreando grandes distorsiones, no sólo entre los comerciantes, sino también entre los proveedores de unidades diésel, en la mayoría conductores particulares que pretenden cambiar sus coches por otros más eficientes.

La decisión de subir el impuesto al diésel tiene una transcendencia mortal sobre el mercado de VO. Hasta el momento, la venta de turismos de segunda mano diésel se ha detraído mayoritariamente en las grandes urbes, con restricciones de circulación, pero no había afectado tanto a urbes medianas y pequeñas y el entorno rural por estar al margen de estas restricciones. Ahora, la subida llega a todas las zonas de España y el mensaje cala en todos los compradores.

Ancove confía en que durante el trámite parlamentario impere el sentido común y no salga adelante la subida. Pero de ser así, quiere recordar a los conductores que a pesar del incremento de 3,8 céntimos planteado por el Gobierno, el diésel sigue disfrutando de un claro beneficio frente a la gasolina, que seguiría gravado con 5,5 céntimos más por litro, 47,2 céntimos por litro de gasolina frente a 41,7 céntimos el diésel.

“Aunque no se aprobase la subida del Impuesto de Hidrocarburos contra el diésel, en Ancove entendemos que el daño ya está hecho, por lo que solicitamos al Gobierno que presente un plan negociado con el sector para hacer una transición ordenada del mercado de ocasión, vital para poder fomentar el cambio en el mercado de nuevos. En definitiva, para comprar un coche nuevo más eficiente, es preciso primero poder vender el viejo”, resalta Elías Iglesias, presidente de Ancove.